¿Califica de «evidente desconocimiento del pasado de la Liga» el Comité Central o el miembro de la administración de la Liga, camarada Deich? El llamamiento del camarada Deich de que «todos los miembros de la Liga deben reunirse en congreso lo antes posible» nos sorprende por su apresuramiento inquieto. Para todo miembro de la Liga que acata las decisiones del II Congreso del Partido, su actitud respecto a la circular del Comité Central y al futuro congreso de la Liga es completamente definida. Con los estatutos del Partido, el papel de la Liga ha cambiado; sus antiguos estatutos pierden vigencia; reorganizar la Liga con el fin de darle viabilidad es deseable y posible únicamente sobre las bases organizativas generales adoptadas por el Partido, y puesto que estas bases y todo el plan de organización del Partido son los mejor conocidos por el Comité Central, es completamente natural que éste proponga a nuestro examen los lineamientos fundamentales de los nuevos estatutos de la Liga. Unos estatutos redactados sobre estos lineamientos fundamentales darán, por fin, a la Liga la posibilidad de incorporarse a la vida y actividad general del Partido.

Para concluir, no podemos dejar de expresar nuestra protesta contra las graves violaciones de la disciplina partidaria mediante las cuales un funcionario de la Liga se permite obstaculizar la actividad organizativa de una institución del Partido e incita a otros camaradas a la misma violación de la disciplina y los estatutos. Frases como «no me considero con derecho a participar en semejante trabajo por invitación del Comité Central» o «¡camaradas! ... de ninguna manera debemos encargarle [al CC] la elaboración de nuevos estatutos para la Liga», etc., pertenecen a un tipo de procedimientos de agitación que sólo pueden provocar indignación en toda persona que entienda más o menos lo que significan los conceptos de partido, organización, disciplina partidaria y el descontento de los miembros de la Liga con la situación dentro de la organización, ya que hasta ahora la afiliación a la Liga era sólo una especie de título honorífico, creando así una especie de organización de papel. El último año ha demostrado que los asuntos de la Liga decaen, los vínculos se debilitan». Aprovechando la ocasión, declaramos a nuestra vez que la desorganización y la inviabilidad de la anterior Liga están para nosotros fuera de toda duda. ¡No conviene a los intereses de la Liga, en nuestra opinión, cerrar los ojos ante sus deficiencias sólo porque la instancia superior, con sus indicaciones, pueda atentar contra nuestros «derechos»!

Miembros de la administración: Sharko, Litvínov.