¡Muy estimado camarada! Hemos recibido su carta y nos apresuramos a responder.

Si usted considera la transmisión de mis palabras a G. como una «represalia», como una obligación desagradable, entonces, por supuesto, me veo obligado a retirar mi solicitud. Si no le resulta desagradable, transmita mis palabras cuando se presente la ocasión, en una conversación, no en forma de reclamación, sino de corrección. En cualquier caso, tenga en cuenta que no insisto.

Bajo el sello de la «organización revolucionaria Socialdemócrata» 43 no actuamos; le hemos escrito y subrayado que formamos una empresa literaria independiente*.

Si tendremos o no una polémica «imposible» es una cuestión sobre la que ya nos hemos pronunciado en la carta anterior.

No pensamos en absoluto renunciar al conocimiento personal de uno u otro aliado, pero en las relaciones especiales entre el Grupo Literario** y la Unión*** no vemos utilidad en este momento, ya que la desconfianza

* Véase el presente tomo, pág. 43. [N. de la Red.]  
** Se refiere a V. I. Lenin, Yu. O. Mártov y A. N. Potrésov. [N. de la Red.]  
*** La «Unión de Socialdemócratas Rusos en el Extranjero». [N. de la Red.]