El golpe de Estado del 3 (16) de junio de 1907 abrió en Rusia una época de contrarrevolución. Es sabido qué arbitrariedad judicial y administrativa, qué persecuciones y torturas a los condenados a trabajos forzados coronaron este triunfo del zarismo.

Las capas superiores de la burguesía, asustadas por la revolución, apoyaron a los terratenientes contrarrevolucionarios. El zarismo creía que encontraría ayuda y apoyo de los elementos contrarrevolucionarios de la burguesía y los terratenientes.

La ley electoral del 3 (16) de junio de 1907 es un ejemplo de falsificación descarada. He aquí algunos datos que caracterizan esta ley:

La población está dividida en «curias»: terratenientes, habitantes urbanos de primera y segunda categoría, campesinos, cosacos, obreros. Los electores, elegidos separadamente por curias (a veces no directamente, sino a través de compromisarios), son agrupados por el gobierno en asambleas electorales de gobernación, ¡y estas últimas eligen a los diputados para la Duma!

La ley distribuye el número de electores de tal manera que de antemano la mayoría en las asambleas electorales la obtienen en 28 gobernaciones (de 50) solo los terratenientes, y en las demás — los electores de la primera curia urbana (los grandes capitalistas).

El cuadro general es el siguiente: 200 000 nobles envían a las asambleas electorales de 53 gobernaciones 2594 electores, es decir, el 49,4% del total de electores; 1/2 millón o aproximadamente de capitalistas de la primera curia urbana disponen de 788 electores (15%); cerca de 8 millones de habitantes urbanos de la segunda curia urbana envían 590 electores (11,2%); alrededor de 70 millones de campesinos y cosacos disponen de 1168 electores (22,2%) y alrededor de 12 millones de obreros — 112 electores (2,1%).

No es de extrañar que semejante ley electoral dé una Duma «negra», contrarrevolucionaria — una verda-