¡Querida amiga! Hace unos días recibimos una carta alentadora de Moscú (pronto le enviaremos una copia, aunque el texto no tiene gran interés). Escriben que el ánimo de las masas es bueno, que el chovinismo está claramente en retroceso y que seguro que al final las cosas nos serán favorables. La organización, dicen, sufre porque los adultos están en el frente y en las fábricas hay jóvenes y mujeres.

Pero, según cuentan, el ánimo combativo no decae por ello. Adjuntan una copia de una hoja volante (buena) publicada por la Oficina del Comité Central en Moscú, núm. 453. La publicaremos en el próximo número del Órgano Central.

¡Todavía está vivo! La vida es dura para la gente y para nuestro partido en grado sumo. Pero aun así, viven.

Otra carta de la camarada Kollontái, quien (de momento, que sea *entre nous*) ha regresado de América a Noruega. N. Iv. y Pávlov (el letón que estuvo en Bruselas: Pável Vasílievich) han conquistado, al parecer, «Novi Mir» («Nuevo Mundo») (yo recibo este periódico pésimamente), pero... llegó Trotski, y ese canalla se confabuló de inmediato con el ala derecha de «Novi Mir» contra los izquierdistas de Zimmerwald!! ¡Así es! ¡Vaya Trotski! Siempre fiel a sí mismo = vacilante, trapacero, posa de izquierdista y ayuda a los derechistas en cuanto puede...

Entre los izquierdistas en América, el trabajo, al parecer, no va mal, aunque Kollontái teme que haya corrientes anarcosindicalistas en el S.L.P. (al parecer, N. Iv. no lo teme). He leído en el órgano del S.L.P. («Weekly People») 454 que están tirando por la borda el programa mínimo... N. Iv. tropieza «en ese mismito punto» desde 1915. ¡Temo por él! Y el correo con América no funciona.

Últimamente he estado trabajando intensamente en la cuestión de la actitud del marxismo ante el Estado, he reunido mucho material y he llegado, según me parece, a conclusiones muy interesantes e importantes, mucho más contra Kautsky que contra N. Iv. Bujarin (quien, sin embargo, tampoco está en lo cierto, aunque está más cerca de la verdad que Kautsky). Tendría muchísimas ganas de escribir sobre esto: publicar el número 4 de la «Recopilación de 'El Social-Demócrata'» con un artículo de Bujarin y con mi análisis de sus pequeños errores y de las grandísimas mentiras y banalización del marxismo por parte de Kautsky.

Nadia está enferma: ha cogido una bronquitis y está en cama con fiebre. Por lo visto, tendrá que guardar cama. Hoy he llamado a la doctora.

Bueno, ¿y qué hay de su viaje a La Chaux-de-Fonds? ¿Ha abandonado por completo esa idea y todos los planes en general sobre el trabajo en la Suiza romanda? No debería abandonarlos.

Aquí las cosas, como ya escribí, no son muy buenas, pero aun así hoy hemos terminado la hoja volante nº 1 («grupo suizo de la izquierda de Zimmerwald»). ¡Veremos qué resulta!

Si no ahora, en general (es decir, un poco más tarde) se conseguirá (estoy seguro) — si no a nosotros, a nuestros sucesores — crear una corriente de izquierdas en Suiza. ¡Hay terreno para ello!

¿Ha leído las propuestas de los izquierdistas en el congreso del partido cantonal de Zúrich en Töss, el 11 de febrero de 1917? ¿En el «Volksrecht»? No está nada mal, ¿verdad, eh?

Le envío mis mejores saludos y un fuerte apretón de manos. Disculpe los borrones de la última página: me están metiendo prisa.

Suyo, Lenin

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Escrito el 19 de febrero de 1917.  
Enviado desde Zúrich a Clarens (Suiza)  
Publicado por primera vez en 1949 en la revista «Bolchevique» nº 1  
Se publica según el manuscrito