¡Querida amiga!

En cuanto a Radek. Usted escribe: «yo le dije en Kienthal que no actuó bien».

¿Y solo eso? ¡Solo eso! ¿Y la conclusión política? ¿Acaso su acción fue solo una casualidad? ¿Solo un asunto personal? ¡Nada de eso! Ahí está el origen de su error político. Usted no valora lo que ocurre políticamente. Y, ay, se trata de una cuestión política, por muy extraño que pueda parecer a primera vista.

En cuanto a la defensa de la patria. Me sería sumamente desagradable que discrepáramos. Intentemos aún ponernos de acuerdo.

He aquí cierto «material para la reflexión»:
La guerra es la continuación de la política.

Toda la cuestión reside en el sistema de relaciones políticas antes de la guerra y durante la guerra.