Acabo de leer, my dear friend*, la nueva novela de Vinnichenko que me enviaste, la 332. ¡Vaya galimatías y estupidez! ¡Mezclar toda clase de "horrores", reunir en un solo montón el "vicio", la "sífilis", la villanía novelesca con chantaje por un secreto (¡y con la conversión de la hermana del sujeto expoliado en amante), y un juicio al médico! Todo ello con histerismos, contorsiones y pretensiones de tener "su propia" teoría de la organización de las prostitutas. Esta organización no representa en sí nada malo, pero es precisamente el autor, el propio Vinnichenko, quien hace de ella un absurdo, la saborea, la convierte en su "caballo de batalla".

* - mi querida amiga. (N. del Ed.)