Escribe el Viejo. Leí su iracunda carta del 3 de enero y respondo de inmediato. En cuanto a la correspondencia, los perros*, etc., responderá la secretaria** más abajo: yo ya no logro discernir quién es culpable, pero debemos imperiosamente mantener contactos constantes, no menos de 2 veces por mes, y hasta ahora no ha sido así, y durante largos períodos no supimos nada de ustedes. No olvide que cuando no tenemos cartas, no podemos hacer nada, no sabemos si la gente está viva, y nos vemos obligados, directamente obligados a considerarlos casi inexistentes. Usted no respondió a mi pregunta sobre el traslado de Bruto: al parecer, hay pocas esperanzas de una buena organización mientras no se realice ese traslado. Ahora, a los asuntos. Al insultarnos, usted exagera nuestra fuerza e influencia: nosotros acordamos aquí lo del CO, insistimos en su congreso, en la invitación a ustedes, les escribimos***. Nada más,

* Se refiere al nombre conspirativo del grupo bakiniano de «Iskra». [Nota de la ed.]
** N. K. Krúpskaya. [Nota de la ed.]
*** Véase el presente tomo, pág. 247. [Nota de la ed.]

nada, absolutamente nada pudimos hacer y no asumimos responsabilidad alguna. La raíz de los males es que Bruto no estuvo en el CO, y todo lo ulterior se hizo sin él (como también sin nosotros). No aceptamos al miembro desconocido (era fulano, un pusilánime y poco inteligente, lo conocí personalmente en Pskov, atado por la familia y el lugar, y atrasado, completamente inservible, ya por él insultaban a Pankrat), no trasladamos el buró, no dimos en absoluto ningún «poder» a Pankrat. Pero cuando resultó que Pankrat era la única (NB NB) persona móvil del CO, entonces, como resultado, no pudo dejar de haber también poder. Usted escribe: hay gente, pero nosotros no la tenemos, no la conocemos, no la vemos. Nos irritamos hasta la neurastenia debido a la total falta de gente para el CO, para el cual se necesitan personas móviles, volátiles, libres e ilegales. Pankrat fue el único que pasó a la ilegalidad, viajó, se volvió volátil, empezó a saberlo todo — y por sí mismo tomó el rango de cabo. No lo impedimos, está claro, porque no podíamos impedirlo y no queríamos impedirlo: ¡¡¡no hay otro!!! Entiéndanlo, por fin. Pankrat es perezoso y negligente, pero es inteligente, sensato, conoce los asuntos, sabe pelear, se puede congeniar con él. Ahora se ha atascado en París por tiempo indefinido, y nos peleamos con él, echándolo a puntapiés a Rusia, porque de lo contrario el CO es exactamente cero.

Pronto viaja «ella» (el hermano de Akim), procuraremos introducirla en el CO, «ella», parece, es enérgica.

A «Perú» no le dan ganas de marcharse. No hay pasaportes, no hay copias. Si Bruto se traslada a un lugar cercano, vivo, entonces le ayudaremos a recuperar su buró*, y todo se arreglará, quizás.

De lo contrario, todo irá (si es que va) según la voluntad de Alá, según la voluntad de Pankrat y según la voluntad de «ella», y nosotros aquí somos impotentes.

La literatura ha comenzado a circular. Se transportaron más de 40 puds. La declaración del CO la imprimimos en el núm. 32, que sale pasado mañana.

El Tito también sigue al margen (al igual que Bruto) e incluso ni siquiera llegó a ninguna parte; si él y Bruto se establecieran al menos en Poltava, tomarían para sí el buró.

Con Zarin estoy sumamente enfadado: no escribe en concreto, es apático, no sabe nada de Kiev, permitió una escisión bajo sus narices. ¡¡Hasta tal punto desentenderse de los asuntos locales

* Se trata del buró del Comité Organizador para la convocatoria del II Congreso del Partido. [Nota de la ed.]

es francamente una barbaridad!! ¿Y en qué tenemos la culpa nosotros de que, de los 2 «miembros con iguales derechos» del CO, Zarin «esté sentado y calle», mientras que Pankrat, mal que bien, se mueve? Yo creo (no lo sé con certeza) que Zarin es una persona con poca iniciativa y, además, atado por la legalidad y el lugar. Y ahora, tales personas se quedan por sí mismas al margen, pardiez, sin culpa ni voluntad nuestras*.

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Escrito el 27 de enero de 1903.
Enviado de Londres a Samara

Publicado por primera vez en 1928
en la Miscelánea Leninista VIII

Se imprime según el manuscrito