Querido G. L.:

Me ha olvidado responderme sobre un punto, precisamente acerca del documento impreso que usted y yo entregamos —¿recuerda?— al abogado de Moor.

Es preciso, cueste lo que cueste, reclamar ese documento de vuelta. No olvide, por favor, visitar de vez en cuando a ese abogado y «pillar» a veces a Moor, para sacarle dicho documento.

Otra petición: en Berna pagué 100 francos de fianza a la policía. ¿No podría usted, a través del secretario que le tiene en tan alta estima, gestionar que los transfieran a Zúrich como mi fianza, pues aquí también exigen fianza?

* Véase el presente tomo, pág. 259. Ed.