La carta de Yuri me ha sumido en un archipesimismo... una estafa, la nota 304.

No estoy de acuerdo con sus correcciones y por eso he decidido enviar por ahora sin
ellas mi carta a Alexandr* (pues, en general, en el comercio hay que empezar por lo
más y no por lo menos, ya que estos mercachifles lo plantean todo con espíritu de
regateo).

Estoy dispuesto a hacer concesiones únicamente en la discusión y en los ingresos.

Es obligatorio cambiar el nombre de la firma, pues su carácter es fundamentalmente
distinto (no es lo que pretendía ser “Comunista”); además hay importantísimas
consideraciones prácticas a favor del cambio de la firma.

No se puede incluir a Alexandr en la redacción: eso significa ponerlo todo en tela de
juicio y arriesgarse a echar a perder nuestras relaciones con A. Es sumamente
perjudicial.

La cosa marchará únicamente si tenemos aquí la mayoría. De otro modo, todo es
inútil.
(Si Silvuplé llegara a eliminar a Yuri, no estaría mal; pero es poco probable.)
Envíeme “Nash Golos” con la declaración de Mártox y Cía., nota 305.

Salut. Lenin

Tengo prisa, de momento estas pocas líneas.

No tengo tiempo de ir al correo.

* Véase el presente tomo, págs. 233-236. – Red.