El intercambio de opiniones mostró disonancia. No puedo responder a todas las preguntas.

Sobre el viejo bolchevismo. Kalinin defendía el viejo bolchevismo. Él mismo llegó a la conclusión de que nuestra táctica actual es correcta. Otra opinión – se manifestó sobre todo una inclinación hacia la táctica de la pequeña burguesía.

La expresión tradicional: llevar la revolución hasta el final; ¿qué revolución? La situación objetiva de 1905 era la siguiente: el proletariado y el campesinado constituían el único elemento revolucionario, mientras que los kadetes estaban por la monarquía. Ahora el defensismo es el paso del campesinado a la táctica pequeño-burguesa. Con ello, llevar la revolución hasta el final pierde sentido. La revolución unió a la pequeña burguesía y a otros elementos revolucionarios en el defensismo.

¿El futuro de la dictadura del proletariado y del campesinado? El campesinado pequeño-burgués, que se sitúa en el punto de vista defensista, puede estar por la monarquía.

De la línea del bolchevismo se desprende una nueva línea. La pequeña burguesía y la gran burguesía se han unido. Nosotros partimos de la diferencia de intereses de las clases. Los campesinos jornaleros deben estar contra la guerra imperialista. Los campesinos propietarios – por el defensismo.

El defensismo mostró que la pequeña burguesía se alejó de la clase obrera y pasó a la gran burguesía. El campesino pobre, que vive en parte de su trabajo en las ciudades, no necesita esta guerra. Esta clase debe ser adversaria de la guerra.

El viejo bolchevismo debe ser abandonado. Es necesaria la separación de la línea de la pequeña burguesía y del proletariado asalariado. Las frases sobre el pueblo revolucionario son adecuadas para Kerenski, pero no para el proletariado revolucionario. Ser revolucionarios, aunque sean demócratas, cuando Nicolás ha sido apartado, no es un gran mérito. La democracia revolucionaria no sirve para nada; es una frase. Esta encubre, pero no desnuda las contradicciones de los intereses de clase. El bolchevique debe abrir los ojos a los obreros y campesinos sobre la existencia de estas contradicciones, pero no encubrirlas. Si la guerra imperialista se abate económicamente sobre el proletariado y el campesinado, estas clases deben levantarse contra esta guerra.

La red de Soviets de diputados obreros, soldados y campesinos – he aquí la tarea del día. Toda Rusia se cubre ya de una red de órganos de autogobierno local. La comuna puede existir también en forma de órganos de autogobierno. La abolición de la policía, del ejército permanente, el armamento general – todo esto puede realizarse a través del autogobierno local. Tomé el Soviet de diputados obreros simplemente porque ya existe.

Dicen que hay que "ocupar" al proletariado. Esto lo hace Chjeidze, el Gobierno Provisional y otros, diciendo palabras rimbombantes sobre la democracia revolucionaria. El bolchevique debe separar: el proletariado y la pequeña burguesía, y las palabras: "democracia revolucionaria" y "pueblo revolucionario" dejárselas a Kerenski. La democracia en Rusia es imperialista. Dicen que reducimos nuestro trabajo a trabajo cultural. Esto es incorrecto. Aprobar resoluciones sobre la Asamblea Constituyente y demás – eso significa: "ocupar" al proletariado.

La verdadera tarea es llevar a cabo la abolición del ejército permanente, del funcionariado y de la policía, y el armamento general.

La Asamblea Constituyente no estrangulará la revolución, porque ahora no se oye hablar de ella y nadie se propone convocarla. "Exigir" su convocatoria pueden hacerlo los eseristas.

La guerra es mundial. La guerra es conducida por determinadas clases y está engendrada por el capital bancario. Se puede poner fin a ella mediante el traspaso del poder a otra clase. La paz, manteniéndose el poder en manos de las clases dominantes, no puede cambiar nada.

Al proletariado hay que indicarle cómo, mediante medidas concretas, impulsar la revolución hacia adelante. Impulsar la revolución hacia adelante significa realizar por iniciativa propia el autogobierno. El crecimiento de la democracia no obstaculiza el autogobierno, realiza nuestras tareas. Terminar la guerra solo se puede mediante el traspaso del poder a otra clase – y a esto Rusia se ha acercado más que nadie – pero de ningún modo mediante un armisticio de los capitalistas de todos los países a través del intercambio de nacionalidades estranguladas. La comuna le conviene plenamente al campesinado. Comuna significa autogobierno completo, ausencia de toda fiscalización desde arriba. El campesinado debe estar de acuerdo con esto en un noventa por ciento.

Con la nacionalización de la tierra, la burguesía puede reconciliarse si los campesinos toman la tierra. Nosotros, como partido proletario, debemos decir que solo la tierra no alimenta. Para trabajarla será necesario, por consiguiente, organizar la comuna. Debemos ser centralistas, pero hay momentos en que esta tarea se traslada a las localidades; debemos admitir el máximo de iniciativa en las localidades. Los kadetes actúan ya como funcionarios. Le dicen al campesinado: "espera a la Asamblea Constituyente". Solo nuestro partido da consignas que realmente impulsan la revolución hacia adelante. Los Soviets de diputados obreros pueden perfectamente establecer comunas en las localidades. La cuestión es si el proletariado tendrá suficiente organización, pero esto no se puede calcular de antemano; hay que aprenderlo en la práctica.

El trotskismo – "sin zar, y gobierno obrero". Esto es incorrecto. La pequeña burguesía existe, no se la puede echar fuera. Pero tiene dos partes. Su parte más pobre va con la clase obrera.

La guerra. Terminar la guerra pacifistamente es una utopía. Se puede terminar con una paz imperialista. Las masas no quieren esa paz. La guerra es continuación de la política de la clase; cambiar el carácter de la guerra – cambiar la clase que está en el poder.

El nombre de partido comunista – es teóricamente correcto. Los socialistas de izquierda de otros países son demasiado débiles. Debemos tomar la iniciativa.