¡Queridos amigos! ¡La noticia de la inclusión por parte de los liquidacionistas de la «autonomía cultural-nacional» nos ha indignado definitivamente! ¡No, todo tiene un límite! ¡Gentes que han destruido el partido quieren ahora destruir hasta el final también el programa! Incluso allí donde se detiene el archiconciliador Plejánov, ellos no se detienen. Así no se puede. No se puede tolerar y...* Hay que organizar a toda costa la resistencia y la protesta. Es indispensable plantear un ultimátum: ¡que tengamos un discurso, [que] ellos lean esa porquería, la autonomía cultural-nacional, etc.! Emplead todos los esfuerzos para hacerlo aunque sea de cinco (mejor cinco con la política del partido que seis con la vacilación entre el partido y sus liquidacionistas).

Tanto la vil resolución sobre el nº 16, como la infame inserción de la autonomía cultural-nacional, y la pretensión de «meterse» en la cuestión de los periódicos muestran claramente que no puede haber lugar para ilusiones sobre la «paz» con tales personas 149. Con estos pasos han comenzado la guerra. Es necesario pensar sistemáticamente la guerra y conducirla enérgicamente. Para ello, además de lo indicado arriba, son necesarios dos pasos:

(1) presentar protestas por escrito firmadas por cinco, con la amenaza de apelar a las organizaciones del partido, sobre todas las cuestiones arriba indicadas y otras similares;

(2) reunirnos aquí cinco o seis (¡hay que lograrlo!) y decidir definitivamente la conducta.

Texto aproximado...: «Nosotros, los abajo firmantes, declaramos que la decisión de la fracción sobre Yagello, la resolución sobre él, la decisión sobre la inserción de la autonomía cultural-nacional [autonomía] contradicen tan radicalmente todas las decisiones de los congresos del partido, que nos desligamos de la responsabilidad por estas decisiones, las declaramos antipartidistas, nos reservamos el derecho de apelación a las organizaciones del partido y advertimos que con tales decisiones la fracción abandona por completo el camino de la partidista».

Está claro que los siete seguirán por el camino liquidacionista.

Hay que apresurarse con la organización, ¿escribid con más detalle sobre «El Día»? ¿Cómo van las finanzas? ¿Cómo va la parte literaria? Enviad especialmente una carta para que el nº 1 o el nº 3 (o ambos juntos, mejor aún) nos traigan los libros enumerados.

* El manuscrito del documento está parcialmente destruido. Aquí y más adelante varias palabras no se han descifrado. Las palabras entre corchetes han sido restauradas según el sentido. Red.

Os rogamos encarecidamente que lo hagáis. Los gastos los cubriremos... entregad el libro de Falinski, y a nosotros nos insultan.
2. ¿Recibió el nº 3 el dinero de Viena? Esto es para Vetrov.
3. ¿No se podría saber de algún modo si Vetrov ha recibido nuestras cartas? Le hemos escrito muchas veces a la redacción, y ni una palabra de respuesta. ¿Es realmente imposible conseguir una dirección para las cartas?

P. D. Piden además que añada: tomar libros de la biblioteca es vuestro derecho... Por dos semanas.