Solo para los miembros del Buró Político. Proyecto de resolución del CC

1. El CC reconoce como correcta la valoración de la situación y las tareas (de nuestra delegación en Génova) que se da en las tesis del camarada Litvínov.

2. El CC confirma al vicepresidente, camarada Chicherin, todos los derechos de presidente de la delegación.

3. En caso de enfermedad o ausencia del camarada Chicherin, sus derechos se transfieren por turno a uno de los dos triunviratos: a) Litvínov, Krasin, Rakovski; b) Litvínov, Ioffe, Borovski.

4. Nuestra delegación debe tratar de eludir la cuestión del reconocimiento de las condiciones de Cannes. Si esto no se logra y se nos presenta un ultimátum directo, entonces intentar plantear la fórmula de Krasin: «Todos los países reconocen sus deudas estatales y se comprometen a indemnizar los daños y perjuicios causados por la acción de sus gobiernos». Si tampoco esto se logra, ir a la ruptura, declarando con claridad que estamos dispuestos a reconocer las deudas privadas, pero, sin querer jugar al escondite, señalamos que las consideramos cubiertas, así como la totalidad de nuestras obligaciones en general, por nuestras contrademandas. No admitimos un superárbitro entre nosotros y todos los países burgueses, pues la disputa es entre dos sistemas de propiedad.
Si hay que romper, hay que exponer con la mayor claridad la causa única y fundamental de la ruptura: la codicia de un puñado de capitalistas privados, Urquhart, etc., a quienes sirven los gobiernos.
Como concesión máxima a estos capitalistas, proponer: su derecho preferente a las concesiones (es decir, si sus antiguas propiedades, total o parcialmente, las entregamos en concesión a Fulano bajo tales condiciones, entonces, bajo esas mismas condiciones, nos obligamos a entregarlas al antiguo propietario).

5. En vista de la posibilidad de que los burgueses intenten impedirnos desarrollar nuestro programa, dirigir todos los esfuerzos a que en el primer discurso este programa, si no se desarrolla, al menos se exponga, se indique o siquiera se esboce (y publicarlo de inmediato con más detalle).

6. Nuestro programa consiste en que, sin ocultar nuestras opiniones comunistas, nos limitemos, sin embargo, a la indicación más general y breve de ellas (por ejemplo, en una oración subordinada), con la declaración directa de que consideramos inapropiado predicar aquí nuestras opiniones, pues hemos venido para un acuerdo comercial y para un intento de acuerdo con la parte pacifista del otro campo (burgués).
Debemos considerar y denominar como parte pacifista de ese campo (o con otra expresión cortés especialmente seleccionada) a la democracia pequeñoburguesa, pacifista y semipacifista, del tipo de la II Internacional y la II ½, luego del tipo de Keynes, etc.
Una de nuestras principales tareas políticas, si no la principal, en Génova es separar esta ala del campo burgués de todo su campo, tratar de halagar a esta ala, declarar admisible, desde nuestro punto de vista, y deseable un acuerdo con ella, no solo comercial, sino también político (como una de las pocas oportunidades de evolución pacífica del capitalismo hacia un nuevo sistema, en lo que nosotros, como comunistas, no creemos mucho, pero estamos de acuerdo en ayudar a probar y consideramos nuestro deber, como representantes de un Estado, frente a la mayoría hostil de otros Estados).
Hacer todo lo posible y algo de lo imposible para fortalecer el ala pacifista de la burguesía y aumentar aunque sea un poco sus posibilidades de victoria en las elecciones;

esto es, en primer lugar; y en segundo lugar, para desunir entre sí a los países burgueses unidos en Génova contra nosotros: tal es nuestra doble tarea política en Génova. De ningún modo el desarrollo de las opiniones comunistas.

7. Esforzarse por todos los medios en desarrollar con el mayor detalle posible y dar a conocer ampliamente (si no se logra en los discursos, entonces en la prensa) el plan de restauración de la economía nacional en Rusia y en Europa, en el espíritu de los trabajos del Gosplán y sobre la base de estos trabajos.

8. Si el campo burgués en Génova nos presenta un ultimátum: no tocar las cuestiones del pacifismo, sino hablar solo de temas comerciales restringidos, entonces debemos expresar nuestro pesar, pero someternos a este ultimátum, diciendo que tenemos dos objetivos en esta conferencia: el objetivo pacifista y el objetivo comercial. Quedará uno solo.

9. El CC encomienda a la delegación la elaboración detallada de cómo desarrollar el programa pacifista, limitándose a la directiva general: tratar de desarrollarlo lo más ampliamente posible, para dividir más profundamente el campo pacifista de la burguesía internacional del campo groseramente burgués, agresivamente burgués, reaccionariamente burgués.

10. En la cuestión comercial y de concesiones (incluida la cuestión de los préstamos), presentar como garantía principal los bosques del norte, etc. No aceptamos la disminución de los derechos de nuestro Estado. No concluir tratados sin el consentimiento especial del CC por telégrafo.
Lenin
Escrito el 24 de febrero de 1922