Al punto 1.º propongo la adición: explicar con especial detalle 1) la vinculación real de nuestros mencheviques y eseristas con el frente común de los terratenientes y la burguesía contra el Poder Soviético, prestando para ello particular atención al folleto de Savinkov «La lucha contra los bolcheviques» (Varsovia, 1920), así como al de St. Ivanovich «El crepúsculo de la socialdemocracia rusa», pues en esos libros se revela con especial claridad lo que, por supuesto, es conocido a partir de una serie de otros documentos; a saber, que el ala derecha de los mencheviques y eseristas se encubre formalmente con el nombre de un partido común, pero en realidad actúa de manera completamente independiente; 2) prestar especial atención a la explicación de la identidad de nuestros mencheviques y eseristas con los dirigentes de la II y la II½ Internacionales, y a la nocividad superlativa del último folleto de Otto Bauer, en el que de hecho se propone y predica una retirada pánica ante el capitalismo. No podemos tratar semejante prédica de otro modo que como tratábamos la prédica de la huida pánica en el frente durante la guerra.

El punto 2.º lo acepto.

Al punto 3.º: Al respecto dudo, pues creo que la decisión de exigir exactamente la unanimidad debería, al parecer, librarnos de errores, y las declaraciones generales sobre temas que explican los puntos aprobados por la conferencia de Berlín (defensa de la Rusia Soviética, etc.),

nos serán extraordinariamente útiles, pues las utilizaremos repetidas veces en el futuro, desenmascarando cómo se han enredado nuestros adversarios.

Al punto 4.º: apoyo incondicionalmente.

Al punto 5.º: no tengo objeciones.

Al punto 6.º: No comprendo el sentido de este punto, pues considero que el acuerdo de Berlín debe ratificarse inmediatamente, después de recibir el texto oficial de las resoluciones adoptadas, o quizás incluso mejor ratificarlo de inmediato con la reserva de que se ratifica precisamente el texto publicado en la Pravda del 9/IV.

Solicito especialmente que se consiga el envío más rápido, mediante correo especial, del texto completo del acta de la conferencia de Berlín y que se verifique si esta acta está firmada por los representantes oficiales de cada una de las tres Internacionales.

Lenin

Dictado por teléfono el 11 de abril de 1922.

Publicado por primera vez en 1959

en el Lenin Miscelánea XXXVI

Se imprime según la transcripción de la secretaria (copia mecanografiada)

¡Camarada Zinóviev!

A los puntos de la resolución del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista sobre los cuales intercambiamos notas esta mañana, habría que agregar aún lo siguiente: A la crítica de la política de la II y la II½ Internacionales debe dársele ahora un carácter algo diferente, a saber: se debe dar a esa crítica (especialmente en aquellas asambleas en que participen obreros partidarios de la II y la II½ Internacionales, y en volantes y artículos especiales para ellos) un carácter más esclarecedor, con especial paciencia y minuciosidad, sin espantar a esos obreros con palabras duras, explicando las contradicciones irreconciliables entre las consignas que adoptaron sus representantes en Berlín (por ejemplo, lucha contra el capital, jornada laboral de 8 horas, defensa de la Rusia Soviética, ayuda a los hambrientos) y toda la política reformista. Quizás, antes de imprimir esto, habría que verificar si las resoluciones de Berlín han sido ratificadas por la II y la II½ Internacionales.

Lenin

Dictado por teléfono el 11 de abril de 1922.

Publicado por primera vez en 1959

en el Lenin Miscelánea XXXVI

Se imprime según la transcripción de la secretaria (ejemplar mecanografiado)