En el cómputo, si se toman cifras adicionales en relación con la cantidad de buques de nuestra flota. Creo que de otro modo no podremos llevar a cabo en general la reducción de nuestra flota, pues los marinos especialistas, naturalmente, apasionados por su trabajo, inflarán toda cifra, mientras que con el enorme gasto que hemos asignado a la aviación, debemos ser cuatro, diez veces más cautelosos en relación con el gasto para la flota, tanto más que se avecinan probablemente gastos muy grandes provocados por la incorporación de Vladivostok.

En cuanto a las consideraciones de Kamenev sobre entregar los pedidos prometidos a las fábricas metalúrgicas y a Glavelektro, hay que decir que debemos hacer pedidos para satisfacer las necesidades del campesinado, y de ningún modo para una cosa como la flota 184, pues mantener una flota de tamaño cuanto sea significativo no nos resulta posible, por consideraciones económicas y políticas.

Propongo, por tanto, reduciendo el gasto total en tres millones, calcular en qué proporciones debe destinarse esta suma a uno u otro objetivo dentro del programa de reparación naval, y luego calcular de qué manera podríamos comenzar de inmediato la transferencia de dicha cantidad de nuestros astilleros de reparación a la producción de artículos metálicos necesarios para el campesinado.

Lenin

Dictado por teléfono el 29 de noviembre de 1922, a las 19 horas

Publicado por primera vez en 1959

en el Lenin Miscelánea XXXVI

Se imprime según la transcripción de la secretaria (ejemplar mecanografiado)