Camarada Dovgalevsky,

He leído hoy en las «Izvestia» la comunicación de que el Soviet de Nizhni Nóvgorod ha presentado una petición ante el VTsIK para conceder a la radiolaboratorio de Nizhni Nóvgorod la Orden de la Bandera Roja del Trabajo y para inscribir a los profesores Bonch-Bruévich y Vologdin en la tabla roja.

Solicito su parecer. Por mi parte, consideraría necesario apoyar esta petición.

De paso, en relación con su carta a mí, le ruego me comunique si está usted plenamente satisfecho con el trabajo del radiolaboratorio de Nizhni Nóvgorod; así como que me envíe, a ser posible la más breve, la opinión de Bonch-Bruévich acerca de cómo marcha su trabajo en la fabricación de altavoces capaces de transmitir a las amplias masas lo que se comunica por teléfono inalámbrico. Estos trabajos tienen para nosotros una importancia excepcional debido a que su éxito, que desde hace mucho fue prometido por Bonch-Bruévich, reportaría un inmenso beneficio a la agitación y la propaganda.

Por ello, es necesario hacer algunos sacrificios para apoyar estos trabajos. En particular, he oído que en América trabajos similares ya han conducido a exitosos resultados prácticos.

Habría que verificar si el radiolaboratorio de Nizhni Nóvgorod dispone de toda la literatura norteamericana más reciente sobre esta cuestión.

Le ruego su parecer lo antes posible, para que pueda, en caso necesario, firmar tal o cual comunicación o petición aún en la sesión del VTsIK que se abre mañana.

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo
V. Uliánov (Lenin)