con Unslicht y le ruego que encuentre diez minutos para hablar con él, no por teléfono. En cuanto a la cuestión de fondo, creo que estoy de acuerdo con usted. Ahora me entran ganas de escribir un artículo sobre temas próximos a los que usted ha planteado, pero difícilmente podré hacerlo antes de dentro de dos semanas. Por ello, quizás sería sumamente útil que usted entrara de inmediato en combate abierto en la prensa, nombrara a ese menchevique, explicara el carácter maliciosamente contrarrevolucionario de su intervención y dirigiera un enérgico llamamiento al partido para que se ponga a la altura. El término «capitalismo de Estado», en mi opinión (sobre ello he discutido repetidamente con Bujarin), es el único teóricamente correcto y necesario para hacer comprender a los comunistas recalcitrantes que la nueva política va en serio. Pero, claro está, esos maliciosos ayudantes de los contrarrevolucionarios, como lo son todos los mencheviques, pueden fingir no entender que el capitalismo de Estado en un Estado con poder proletario solo puede existir de forma limitada tanto en el tiempo como en el ámbito de su extensión y en las condiciones de su aplicación, en el modo de controlarlo, etc. 219.

21/I - 22. Lenin

Dictado por teléfono

Se publica por primera vez, según el texto

escrito de puño y letra de L. A. Fotieva