1 de abril de [1922]

Camarada Osinski, reflexionando sobre nuestra conversación acerca del trabajo de la Sección Agrícola del Congreso del Partido, he llegado a la conclusión de que la tarea más apremiante ahora es la siguiente:

No atarse (ni el Partido ni el Poder Soviético) las manos con prescripciones, directivas o reglas de ningún tipo, mientras no hayamos reunido suficientemente los hechos de la vida económica en las localidades, mientras no hayamos estudiado suficientemente las condiciones reales y las necesidades de la actual economía campesina;

no permitir bajo ningún concepto lo que sería más peligroso y dañino en el momento actual y a lo que las autoridades locales pueden fácilmente dejarse llevar, a saber: una reglamentación excesiva, desafortunada, prematura y no comprobada por la experiencia.

El último Congreso de los Soviets trazó la línea. La tarea del Congreso del Partido, en mi opinión, en la sección agrícola es discutir su aplicación desde el punto de vista de la práctica y la experiencia de las localidades; ordenar tanto al Comité Central del PCR como al Comisariado del Pueblo de Agricultura (al poder soviético en general) reunir con mayor cuidado y plenitud los hechos de verificación; prescribir, o más bien dar la directiva a la fracción comunista de la próxima Sesión del Comité Ejecutivo Central Panruso, al detallar la resolución del Congreso de los Soviets, es decir, al convertir esta resolución en nuevas y más detalladas leyes, que sean lo más prudentes posible, para que con una injerencia inepta no se dificulte el desarrollo exitoso de la producción agrícola.

Lo que más que nada en el mundo hay que temer ahora, en mi opinión, es precisamente la injerencia inepta, mientras todavía no hayamos estudiado a fondo las necesidades reales de la vida agrícola local y las capacidades reales de nuestro aparato local del poder (capacidades de no causar daño en nombre del piadoso deseo de hacer el bien).

Por eso, yo me representaría la resolución deseable del Congreso del Partido sobre la base de los trabajos de la sección agrícola, aproximadamente así:

1) El Congreso del Partido, tras escuchar el informe sobre los trabajos de la sección agrícola, lo toma en consideración; constata la insuficiencia del material reunido sobre la experiencia del trabajo en las localidades y establece como tarea de primer orden tanto para el Partido como para la fracción comunista en todas las instituciones soviéticas la cuidadosa recopilación y el atentísimo estudio de la experiencia práctica local.

2) El Congreso considera erróneas las medidas de disolución (o de refundición precipitada) de las instituciones de la cooperación agrícola, y recomienda la máxima prudencia a este respecto.

3) Sobre la cuestión de las condiciones de aplicación del trabajo asalariado en la agricultura y del arrendamiento de la tierra, el Congreso del Partido recomienda a todos los trabajadores en este ámbito no coartar con formalismos excesivos ni uno ni otro fenómeno, y limitarse a aplicar la resolución del último Congreso de los Soviets, así como al estudio de qué medidas prácticas concretas serían las más adecuadas para limitar los extremos y las exageraciones perjudiciales en dichas relaciones.

4) El Congreso reconoce como objetivo de primer orden y principal de todo el trabajo del Partido en el campesinado la ayuda práctica a la causa de la inmediata expansión de las siembras, el aumento del arado, el incremento de la cantidad de productos agrícolas, la disminución de las graves necesidades del campesinado; para ello hay que apoyar y fomentar con todas las fuerzas y medios la ayuda a la parte más pobre del campesinado, logrando mediante un trabajo tenaz la elaboración de medidas que en la práctica se muestren apropiadas a este respecto, incluso en las difíciles condiciones actuales.

Con saludo comunista.