He terminado ahora la liquidación de mis asuntos y puedo marcharme tranquilo 203. He concluido también el acuerdo con Trotsky sobre la defensa de mis puntos de vista acerca del monopolio del comercio exterior. Solo queda una circunstancia que me preocupa en grado extremadamente fuerte: la imposibilidad de intervenir en el Congreso de los Soviets 204. El martes me visitarán los médicos y discutiremos si existe aunque sea una pequeña posibilidad para tal intervención. Renunciar a ella lo consideraría para mí una gran incomodidad, por no decir algo más fuerte. El esquema del discurso lo tenía ya escrito hace varios días 205. Propongo, por tanto, sin detener los preparativos para que intervenga otro en mi lugar, mantener hasta el miércoles la posibilidad de que sea yo mismo quien intervenga, quizá con un discurso fuertemente abreviado respecto a lo habitual, por ejemplo, un discurso de tres cuartos de hora. Tal discurso no obstaculizará en absoluto el discurso de mi sustituto (a quien usted designe para ese fin), pero, pienso, será útil tanto política como personalmente, ya que eliminará el motivo de una gran preocupación. Ruego que tengan esto en cuenta y, si la apertura del congreso aún se demora, comuníquenmelo oportunamente a través de mi secretario 206.

Lenin
15 de diciembre de 1922

Estoy decididamente en contra de aplazar la cuestión del monopolio del comercio exterior. Si a partir de cualquier supuesto (incluyendo el supuesto de que sería deseable mi participación en esta cuestión) surgiera la idea de posponerla hasta el próximo Pleno, me pronunciaría de la manera más resuelta en contra, pues estoy seguro de que Trotsky defenderá mis puntos de vista ni peor que yo, esto es lo primero; en segundo lugar, su declaración y la de Zinóviev y, según rumores, también la de Kámenev, confirma que una parte de los miembros del CC ya han cambiado su anterior opinión; tercero, y lo más importante: nuevas vacilaciones en esta cuestión tan importante son absolutamente inadmisibles y harán fracasar todo trabajo.

Lenin
15 de diciembre de 22

Dictado por teléfono

Publicado por primera vez de forma incompleta en 1930 en las ediciones 2-3 de las Obras de V. I. Lenin, tomo XXVII

Se imprime completo, según la transcripción de la secretaria (ejemplar mecanografiado)