Para una correcta valoración de nuestra divergencia en la cuestión de Rozhkov hay que tener en cuenta que ya hemos planteado esta cuestión varias veces en el Politburó. La primera vez, Trotsky se pronunció a favor de aplazar la expulsión de Rozhkov. La segunda vez, cuando bajo la presión de Messing, Rozhkov dio una nueva formulación de sus puntos de vista, Trotsky se pronunció a favor de su expulsión, considerando que esa formulación no solo no valía para nada, sino que demostraba claramente la falta de sinceridad de las opiniones de Rozhkov. Estoy completamente de acuerdo con Zinóviev en que Rozhkov es un hombre de convicciones firmes y rectas, pero cede ante nosotros en el regateo con Messing y hace cualquier tipo de declaraciones contra los mencheviques exclusivamente por los mismos motivos por los que en su momento nosotros firmábamos promesas juradas de lealtad al zar al ingresar en la Duma Estatal. Por lo tanto, si se encarga a Steklov o a otro que utilice las declaraciones de Rozhkov (por ejemplo, para «desafiar» a los mencheviques), esto, en primer lugar, no logrará su objetivo y, en segundo lugar, nos deshonrará, pues los mencheviques responderán directamente que ellos siempre se han pronunciado, igual que nosotros, a favor de firmar cualquier promesa jurada bajo coacción. En semejante «duelo» con los mencheviques, perderemos por completo.

Propongo:

primero — expulsar a Rozhkov al extranjero,

segundo — si esto no prospera (por ejemplo, por el motivo de que Rozhkov, por su vejez, merece indulgencia), entonces no se debe someter a ninguna discusión pública las declaraciones de Rozhkov obtenidas bajo coacción. En ese caso, hay que esperar a que Rozhkov, aunque sea dentro de algunos años, haga una declaración sincera a nuestro favor. Y hasta entonces, propondría enviarlo, por ejemplo, a Pskov, creándole condiciones de vida tolerables y garantizándole medios materiales y trabajo. Pero hay que mantenerlo bajo estricta vigilancia, pues este hombre es y será, probablemente, nuestro enemigo hasta el final*.

Lenin.

13 de diciembre de 1922.

Transcrito por teléfono por L. Fótieva.

Publicado en «Rodina», 1992, núm. 3, p. 49.

Fondo 2, inventario 2, expediente 1344 — texto mecanografiado.

*En la reunión del Politburó del Comité Central del PCR(b) del 14 de diciembre de 1922 se acordó: «Expulsar a Rozhkov a Pskov, estableciendo sobre él una vigilancia estricta y, ante la primera manifestación de alguna actividad sociopolítica hostil al poder soviético, expulsarlo al extranjero» (RTSJIDNI, f. 17, op. 3, d. 326, l. 3).

N. A. Rozhkov fue expulsado a Pskov, se dedicó a la labor científica y pedagógica y escribió una serie de obras sobre la historia de Rusia.