¡Cam.[arada] Chicherin!

Me parece que las cosas van hacia eso: no pagaremos nada a nadie; si daremos la concesión a Urquhart, es cuestión; no daremos ni una regalía.

Eso pienso. Es muy posible que tengamos que dar algo. No me ato las manos. En el momento decisivo discutiremos qué y cómo damos (la concesión a Urquhart o algunos bonos y similares).

Mi idea general: ellos se desintegran, nosotros nos fortalecemos. Si es posible, hay que tratar de darles un higo. No atarse las manos. Escribo esto de prisa y por mi cuenta; si quiere algo oficial, usted tiene siempre derecho a obtener una decisión del B[uró] P[olítico].

Sobre Arálov no estoy informado, no sé de qué se trata.

Su Lenin.

P.D. Si quiere, nos vemos y conversamos.

No comparto la opinión de S[okólni]kov. Los créditos no son prematuros, pero no debemos aceptar sacrificios graves.

No sé cómo se pueden emitir bonos (a 15 años) y no pagarlos! En mi opinión, entonces nos obligarían a pagar mediante el bloqueo.

Inscripción en el sobre

Al camarada Chicherin (de Lenin).

Fondo 2, inventario 1, expediente 23377, hojas 1, 4 — autógrafo.

¹En la carta que se publica, V.I. Lenin responde a G.V. Chicherin sobre las cuestiones planteadas por este último en su carta del 24 de octubre de 1922: «Aprovecho la ocasión para escribirle sobre lo más importante. Antes de Génova usted me escribió: "para nosotros es ventajosa la ruptura, pero debe provenir no de nosotros". ¿Por qué?? He buscado en vano una respuesta. No basta tener directivas sobre detalles particulares, necesito conocer la idea general del gobierno. Solo me quedaba llevar una política evasiva.

Y ahora — hablo a diario con embajadores, periodistas, escribo a los plenipotenciarios — debo conocer la idea general del gobierno.

Según la opinión de Sokólnikov, los créditos son prematuros; primero debemos fortalecernos para digerirlos. Pero si es así, ¿por qué hacemos la comedia de que deseamos créditos? Una serie de decisiones de los últimos tiempos parecen indicar esa idea. Pero ¿es así?? No puedo llevar adelante mi trabajo sin saberlo.

Con fines de agitación todos nosotros, y yo también, decimos que en Génova nos exigían la restauración de la propiedad privada. Nosotros mismos sabemos que no es así: bastaba imprimir bonos con supuesto pago a 15 años, para nunca pagarlos. Eso habría llevado a un acuerdo con los gobiernos. Los créditos no provienen del erario, sino de los bolsillos de particulares; después de los acuerdos con los gobiernos, después de crear "confianza" ("confidence"), pueden comenzar a abrirse los bolsillos en número suficiente.

¿Por qué era desventajoso imprimir bonos, por los que no se pagaría, pero se tendría un acuerdo? ("Deslizamiento hacia Krásin"). Hasta ahora no conozco su verdadero pensamiento... El desconocimiento de nuestra idea fundamental me estorba en todo» (RTSJIDNI, f. 5, inv. 1, exp. 2061, h. 17-19).

Al recibir la respuesta de Lenin, Chicherin anotó en el sobre: «Recibido a las 22 h 15 m. Georg. Chicherin» e inmediatamente escribió a Lenin una nueva carta: «24/X 1922, 23 h. Muy respetado Vladímir Ilich, por supuesto, estaría muy contento de conversar más detalladamente con usted. (Subrayado por V.I. Lenin. — Red.) Si "ellos" se desintegran, entonces el argumento está en contra suya, pues dentro de 15 años seremos tan fuertes, y "ellos" estarán tan desintegrados, que nadie pensará en obligarnos a pagar. Los bonos tienen el sentido de que la disputa se traslada a dentro de 15 años, cuando la correlación de fuerzas será otra. Yo, sin embargo, no diría que "ellos" se desintegran: solo se debilitan. La crisis va en descenso. El swaraj indio no es más que el home rule irlandés. Pero dentro de 15 años nos habremos fortalecido lo suficiente; ahora necesitamos mucho más de "ellos" que dentro de 15 años...

Si esperamos el "momento decisivo", todo nos resultará mucho más caro. "¡Atrapa el momento!" Lo que fue posible en Génova, ya no fue posible en La Haya. Dejar pasar el momento — no volverá en mucho tiempo. Y en otro momento nos desollarán mucho más.

Sobre Arálov escribí en respuesta a la pregunta que se me formuló por teléfono de parte suya» (RTSJIDNI, f. 2, inv. 1, exp. 23377, h. 3).