Agosto 1922

Camarada Sviderski:

Le agradezco los materiales enviados.
Apenas podré leerlos.
Si los necesita, escríbame.
A.
D. Tsyurupa cayó enfermo de los nervios
(estos célebres alemanes
lo trataron solo del corazón) y ha quedado largo tiempo en Alemania.
Hay que arreglárselas sin él; pensar seriamente quién y cómo; consultar con Stalin.

Suyo, Lenin

P. D. Considero que usted debe primero curarse por completo,
ponerse todos los dientes y aprender a comer con ellos, y luego hay que tomar con todas las fuerzas la Inspección Obrera y Campesina. Reúna personas de confianza, 2 o 3,
del colegio, encárgueles que comiencen ya mismo la transformación radical (en lugar de 8 000 — 2 000, elevar la calidad; estudiar seriamente la normalización, etc.).

P. D. A Foss, por favor, «despídanlo» muy cortésmente.
No puedo prometer una entrevista.