Humilde ruego: líbrenme de Klemperer. Un exceso de cuidado y precaución puede sacar a uno de sus casillas y llevar a problemas.

Si no es posible de otro modo, acepto enviarlo en un viaje científico.

Le ruego encarecidamente que me libre de Förster. Con mis médicos Krámer y Kozhevnikov estoy más que satisfecho. Los rusos no pueden soportar la pulcritud alemana, y además Förster y Klemperer ya han participado suficientemente en las consultas¹.

15/VI.

Lenin.

Certifico la exactitud. M. Uliánova.

Publicado en – «Izvestia del CC del PCUS», 1991, n.º 3, pp. 199-200.

Fondo 2, inventario 1, expediente 25992 – autógrafo de M.I. Uliánova.

¹En la noche del 25 al 26 de mayo de 1922, V.I. Lenin, que se encontraba en Gorki, sufrió un agudo ataque de enfermedad que provocó un debilitamiento temporal del movimiento del brazo y la pierna derechos y cierto trastorno del habla. El 28 de mayo lo examinó el profesor neuropatólogo V.V. Krámer, quien consideró que Lenin presentaba «fenómenos de afasia motora transcortical sobre la base de una trombosis». Al día siguiente por la mañana se realizó una consulta con los profesores G.I. Rossolimo y Krámer, el médico F.A. Guetie, el Comisario del Pueblo de Sanidad N.A. Semashko y el neuropatólogo A.M. Kozhevnikov. Este último permaneció desde ese día en Gorki como médico de guardia. El 2 de junio llegó de Alemania el profesor O. Förster y ese mismo día realizó un examen de Lenin. El 3 de junio I.V. Stalin, por encargo del Politburó del CC del PC(b)R, obligó a N.N. Krestinski a conseguir la llegada de los profesores O. Förster y G. Klemperer para el verano a Moscú (véase: RTsJIDNI, f. 558, op. 2, d. 55). Klemperer llegó a Moscú el 10 de junio y el 11 examinó a Lenin. Después de la segunda visita, Lenin, en conversación con Kozhevnikov, expresó una opinión negativa sobre el prof. Klemperer y dictó a M.I. Uliánova la carta que se publica.

M.I. Uliánova en sus memorias escribió sobre los médicos alemanes: «A diferencia del profesor Förster, Klemperer poseía menos tacto y habilidad para tratar al enfermo. Su charla y sus bromas irritaban a Vladímir Ilich, aunque lo recibió muy amablemente y en apariencia fue muy cortés con él» (Izvestia del CC del PCUS, 1991, n.º 1, p. 191).

A la carta que se publica, Stalin respondió a Lenin el 17 de junio: «Al camarada Lenin. En relación con su carta sobre los alemanes, hemos organizado inmediatamente una reunión con Krámer, Kozhev[nikov] y Guetie. Ellos reconocieron unánimemente la innecesariedad de Klemperer en adelante, quien le visitará solo una vez antes de partir. Con igual unanimidad reconocieron la utilidad de la participación de F[örster] en la supervisión general del curso de su recuperación. Además, consideraciones polít[icas] hacen sumamente útiles las firmas de conoc[idas] autor[idades] extranj[eras] bajo los boletines, dado el enorme engaño en el extranjero. Por enc[argo] del P[olit]b[uró] Stalin. 17/VI – 22. P.D. Le estrecho fuertemente la mano. Y, sin embargo, los rusos vencerán a los alemanes. Stalin» (ibid., p. 192).

Véase también el doc. 392.