Camarada Smolyanínov: Debo llamarles la atención a usted y al camarada Zaks —con la advertencia de que la próxima vez se aplicará una medida disciplinaria más severa— de que, al comprobar el trabajo de la camarada Ulrich, quien desde hace varios meses sigue la ejecución de las resoluciones del Consejo de Comisarios del Pueblo y del Consejo de Trabajo y Defensa, he encontrado un enorme desorden. La ficha que se adjunta determina la forma y el orden del trabajo de la camarada Ulrich. Sin embargo, la ficha no se cumple; ni usted ni Zaks han supervisado esto, aunque es su obligación primordial. He encargado a la camarada Ulrich que llene la ficha con la más estricta exactitud, rigurosamente hasta el pedantismo.

Le encargo que, junto con el camarada Zaks, logren el cumplimiento más exacto de esto; si la camarada Ulrich no aprende, sustitúyanla y encuentren a un ejecutor absolutamente exacto.

De las fichas adjuntas se ve que la camarada Fótiyeva también ha comenzado, al igual que la camarada Ulrich, a «rehacer por su cuenta» la ficha. Esto no lo tolero en absoluto. Las modificaciones de la ficha solo tienen derecho a ordenarlas y autorizarlas los vicepresidentes, con su firma conjunta. Por cualquier otra modificación: destitución del cargo.

Es mejor verificar solo una parte de las resoluciones del Consejo de Comisarios del Pueblo y del Consejo de Trabajo y Defensa (según la anotación de los vicepresidentes o del administrador de asuntos), pero verificarlas con la más pedante exactitud.

Cada comisario del pueblo está obligado a designar de inmediato a varios camaradas sobre quienes recaiga la responsabilidad de la verificación del cumplimiento (el administrador de asuntos, su ayudante; el secretario, su ayudante, etc.) y comunicar sus apellidos al administrador de asuntos del Consejo de Comisarios del Pueblo y del Consejo de Trabajo y Defensa. Estas personas, por falta de exactitud, deben ser castigadas sin piedad con arresto o destitución por orden de los vicepresidentes.

El comisario del pueblo, por falta de exactitud, debe ser castigado con un llamada de atención, simple o con anotación en el carné del partido. Vigilar esto —con la máxima severidad— es obligación del administrador de asuntos del Consejo de Comisarios del Pueblo, y yo lo destituiré indefectiblemente si esto no se cumple con la más pedante exactitud.

La tarea es acostumbrar a los comisariados del pueblo a la exactitud, encarcelando y expulsando a los ejecutores inexactos.

Lo dicho respecto a los comisariados del pueblo se aplica a todas las instituciones particulares (Gosplán, Dirección Central de Estadística, Comité de Concesiones, Comisariado del Pueblo de Comercio Interior, etc.) y a los comités ejecutivos de gobernación, los consejos económicos regionales, etc.

Dos veces al mes, tanto usted como Zaks están obligados a escribirme (brevemente, en estilo telegráfico) cómo marcha la organización de la verificación exacta del cumplimiento. Por falta de éxito: destitución.

Adjunto las fichas llenadas por la camarada Fótiyeva (de manera inexacta e inadmisible), y fichas en blanco corregidas por mí: no se atrevan a emborronarlas, no se atrevan a escribir de más, no se atrevan a desviarse ni un ápice. De lo contrario, echaré tanto a los secretarios como a todos los administradores de asuntos.

Muestren este papel a ambos vicepresidentes inmediatamente. Denles a firmar (antes de mi partida, es decir, dentro de 3 o 4 días, no más) la resolución más precisa sobre cómo debe verificarse el cumplimiento, llenarse las fichas y castigarse la inexactitud, de acuerdo con mis indicaciones.

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo V. Uliánov (Lenin)

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Escrito el 15 de mayo de 1922.

Publicado por primera vez en 1942

en el Lenin Miscelánea XXXIV

Se imprime según el manuscrito.