Abril de 1922

¿Qué dices acerca de Neuchâtel y Valangin? Esta ocasión me ha dado motivo para completar mis muy débiles conocimientos en el terreno de la historia prusiana. Indeed and indeed (a fe mía) nunca la historia universal ha producido nada más insignificante (etwas Lausigeres – literalmente más piojoso). La historia detallada de cómo los reyes franceses, que lo eran solo de nombre, llegaron a ser reyes realmente, esa historia también está llena de batallas mezquinas, traiciones, intrigas. Pero esta es la historia del surgimiento de una nación. La historia austriaca de cómo un vasallo del Imperio alemán funda el poder de su

¡Correcto!
Y a mí también.
Lenin

A las cartas – notas, para hacerlas comprensi-

* Traducción realizada por V. V. Adoratski.
1922

casa, es interesante porque ese vasallo se engaña a sí mismo como emperador, valiéndose de diversas complicaciones con el Este, Bohemia, Italia, Hungría, etc. Finalmente, esta historia se vuelve interesante también porque el poder de esa casa alcanza dimensiones imponentes y Europa comienza a temer que este Estado se convierta en una monarquía universal. En Prusia nada parecido. No ha sometido a ninguna nación eslava fuerte. Durante 500 años ni siquiera consiguió obtener Pomerania (Pomorze), hasta que finalmente esto se arregló mediante un trueque.

En general, el Margraviato de Brandeburgo, desde que los Hohenzollern se apoderaron de él, nunca realizó conquista alguna – salvo Silesia. Precisamente porque esta es la única conquista de Prusia, Federico II es llamado «el Único». Pequeñas pillerías (kleinliche Löffeldiebstähle), sobornos (bribery), compras directas (directe Ankäufe), persecución de herencias, etc. – a tales chanchullos se reduce la historia prusiana (auf solche Lumperei läuft die preussische Geschichte hinaus). Todo lo que hay de interesante en la historia feudal – la lucha del soberano con los vasallos, historias con las ciudades, etc. – todo esto aquí está en forma caricaturescamente enana, porque las ciudades aquí son mezquinamente aburridas, los feudales son una chusma insignificante (rüpelhaft unbedeutend) y el señor supremo del país es él mismo una minucia (ein Minimus)...

Además, en la lista de gobernantes aparecen solo tres figuras características, que se suceden una tras otra como la noche al día, la irregularidad se da exclusivamente solo en el orden de sucesión y nunca aparece un nuevo tipo – el beato (Pietist), el suboficial (Unteroffizier) y el bufón vulgar (Hanswurst). Con todo eso,

Lumperei no es «chanchullo», sino ¿porquería? ¿infamia? ¿misería?