Una nueva conferencia dentro de unos tres meses es la cosa más ventajosa para nosotros. No asuma bajo ningún concepto, al clausurar la Conferencia de Génova, ni la más mínima sombra de obligaciones financieras, ni siquiera un semireconocimiento de las deudas, y no tema en absoluto la ruptura. La opinión particular del camarada Krasin muestra que su línea es absolutamente incorrecta e inadmisible. Independientemente del curso y resultado de las negociaciones financieras, plantee una vez más tajantemente la cuestión del compromiso mutuo para la preservación de la paz y apóyela aunque sea en esa forma insatisfactoria que propone Lloyd George.

Escrito el 30 de abril de 1922.

Se publica por primera vez, según el ejemplar mecanografiado.