## I. TAREAS GENERALES Y FUNDAMENTALES DE LOS ZAMS

1. El trabajo fundamental de los zams, del cual son especialmente responsables y al cual debe subordinarse todo lo demás, consiste en la verificación del cumplimiento efectivo de los decretos, leyes y resoluciones; en la reducción de las plantillas de las instituciones soviéticas; en la supervisión del ordenamiento y simplificación del trabajo de oficina en ellas; en la lucha contra el burocratismo y la lentitud burocrática.

Todo lo que sigue es una detallización de esta tarea fundamental o un complemento particular de la misma.

A los zams se les encomienda:

2. La vigilancia de que la consideración de las cuestiones soviéticas en otras instituciones, tanto soviéticas como del partido (Presidium del VTsIK, Buró Político y Buró Organizativo del TsKa del RKP — etc., sin excepción alguna) se realice solo con conocimiento y participación de los Zams.

3. Descargar al SNK y al STO en la máxima medida de las cuestiones nimias, cuya resolución debe realizarse en parte (y preferentemente) en el orden de la gestión departamental, en parte (precisamente en los casos que no admiten demora y excepcionalmente importantes) mediante disposiciones directas de los zams.

4. La supervisión cuidadosa de que las sesiones ejecutivas del STO y en especial el Pequeño Sovnarkom no amplíen su trabajo más allá de la necesidad absoluta, no compliquen su tarea y las tareas que les incumben, no permitan la hinchazón burocrática y la hipertrofia de sus funciones, sino que exijan una mayor independencia en el trabajo y una mayor responsabilidad de cada comisario del pueblo y de cada institución en particular.

5. Obligar a los comisarios del pueblo y a las instituciones especialmente establecidas a una gestión independiente y responsable dentro de los límites de los derechos que se les otorgan y de las obligaciones que les incumben.

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6. La vigilancia de que la responsabilidad, en primer lugar de los miembros de los colegios y de los trabajadores soviéticos más importantes, y luego de todos los trabajadores soviéticos, esté establecida de manera totalmente precisa e individual; lucha despiadada contra la vaguedad y falta de claridad reinantes en la cuestión de lo que se ha encargado a cada uno en particular, y contra la consiguiente irresponsabilidad total.

7. El conocimiento personal de un cierto número no solo de los altos, sino necesariamente de los trabajadores soviéticos medios y bajos, mediante su llamada a comparecer y, en lo posible, mediante viajes a instituciones moscovitas concretas y a provincias, con el fin de verificar y seleccionar personas, así como con el fin de mejorar realmente el aparato soviético.

8. Poner en pie de guerra aquellos comisariados del pueblo, sus departamentos e instituciones que durante un tiempo determinado adquieren un carácter excepcionalmente prioritario; ayuda máxima a ellos con trabajadores, medios, instrucciones personales de los zams, etc.

## II. CUESTIONES ESPECIALES RELATIVAS AL TRABAJO DE LOS ZAMS

9. Aproximadamente 9/10 del trabajo los zams deben dedicarlo a los comisariados del pueblo económicos, 1/10 a los restantes.

10. En primer lugar en el próximo período se han planteado las cuestiones financieras; a ellas debe prestárseles la mayor atención por parte de los zams.

11. Es especialmente apremiante la introducción del sistema de primas, la remuneración de los empleados soviéticos, en dependencia de la magnitud del volumen de negocios y de las ganancias, en el NKVT, en la cooperación y en otras instituciones que realizan comercio. Es necesario plantear sistemáticamente el estudio y la preparación de medidas que extiendan el sistema de primas a toda la remuneración de todos los empleados soviéticos en general.

12. Deben cesar todos los trabajos de preparación de un comisariado del pueblo especial de comercio interior o de anexión de este asunto al NKVT o al VSNJ. Realizar la creación en el STO de una «Comisión de Comercio Interior» especial con un secretariado mínimo adjunto y con los únicos órganos locales de la misma: las asambleas económicas de gobernación 1).

13. Es muy importante la supervisión del trabajo de los trusts estatales con el fin de separar los que están tolerablemente organizados de la mayoría que están organizados detestablemente y el cierre sistemático de estos últimos; verificación del papel (real) de los comunistas en las direcciones de los trusts estatales; establecimiento de las personas realmente responsables de la dirección del asunto y de la conducción exitosa del mismo.

14. Es necesario que cada zam asuma bajo su responsabilidad la organización de uno o dos departamentos o instituciones modelos de uno u otro comisariado del pueblo para elaborar la norma de plantillas, para verificar esta norma, para establecer los mejores métodos de trabajo de oficina y de supervisión de los mismos. Los métodos de trabajo, las formas de elevar su productividad, los métodos de control, que se elaboren en estas pocas, pero realmente ejemplares instituciones, deben luego introducirse gradualmente en todas las instituciones soviéticas. En vista de la excepcional importancia de esta cuestión, en vista de la tenaz resistencia de la burocracia soviética, que defiende las viejas costumbres burocráticas, es inevitable una lucha tenaz por la creación de unas pocas instituciones modelos, como medio de elevar el nivel de las demás y verificarlas. De acuerdo con las instituciones correspondientes (Comité Central del Sindicato de Empleados Soviéticos, VTsSPS, Instituto del Trabajo, etc., etc.) y bajo la supervisión de los zams, debe ser traducida y publicada toda la mejor literatura más reciente, especialmente la americana y la alemana, sobre organización del trabajo y de la dirección.

15. Es necesario velar — aunque sea al principio en muy pocas instituciones — por la redistribución de los comunistas dentro de las instituciones soviéticas, procurando que los comunistas ocupen exclusivamente aquellos puestos (tanto en lo más alto como en lo más bajo de la escala jerárquica) que les permitan realmente verificar el curso del trabajo, realmente luchar contra el burocratismo y la lentitud burocrática, realmente lograr una mejora inmediata de la situación y el alivio de la suerte de aquellos desdichados ciudadanos que se ven obligados a tratar con nuestro pésimo aparato soviético. A los comunistas que ocupan puestos en la parte baja de la escala jerárquica prestar especial atención, pues a menudo son más importantes en la práctica que los que están arriba.

16. Los informes de los gubekoso deben leerse correctamente, en primer lugar, por los miembros del Gosplán y los trabajadores de la Dirección Central de Estadística y de «Vida Económica», de modo que cada lector dé las más breves reseñas para la prensa o para sus instituciones y responda por las necesarias indicaciones y conclusiones oportunas; en segundo lugar, por un grupo de varias decenas (no menos) de comunistas, en lo posible de entre los que no forman parte del personal de empleados y que sean capaces de leer los informes desde un punto de vista extra-departamental y solo comunista. El grupo encabezado por el camarada Miliutin 2) en Petrogrado debe encargarse de la distribución de los informes de los gubekoso para su lectura y utilización de estos informes en periódicos, revistas, folletos resumen, etc. Es necesario luchar sistemáticamente por la ampliación gradual del círculo de informes obligatoriamente publicables de toda clase de instituciones económicas (y de los u-ekoso, y de los trusts estatales, y de las «sociedades mixtas», etc., etc.), pues sin acostumbrar a una cantidad cada vez mayor de la población a utilizar en las bibliotecas dichos informes, no puede hablarse de una verdadera transformación del país semi-asiático en un país culto y socialista.

17. El periódico «Vida Económica» debe ser transformado en un verdadero órgano del STO, en un órgano de la dirección económica. Ambos zams deben leerlo regularmente y luchar despiadadamente contra la tendencia dominante de todos los literatos y de todos los trabajadores soviéticos a reducir este periódico al nivel de un órgano «semi-independiente» habitual, intelectual y burgués de «opiniones», puntos de vista y altercados, sin resumen de informes, sin control de la corrección de su recepción, sin un análisis serio del trabajo económico por instituciones concretas, sin una crítica seria de las instituciones, personas, métodos de trabajo, etc., adecuados e inadecuados. Por la transformación de «Vida Económica» en un verdadero órgano de la dirección económica, en un verdadero órgano de la construcción socialista, habrá que luchar durante años, pero tanto más necesaria es una lucha sistemática y constante.

18. Lo mismo se refiere a la Dirección Central de Estadística. Ella debe ser no un órgano «académico» ni «independiente», como lo es en 9/10 ahora, según la vieja costumbre burguesa, sino un órgano de la construcción socialista, de verificación, control, contabilidad de lo que se necesita socialista

al estado obrero saber ahora, en primer lugar. La resistencia de los viejos hábitos también aquí será inevitablemente muy tenaz; tanto más tenaz debe ser la lucha. (Ruego a los adjuntos revisar mi correspondencia sobre el tema indicado con el redactor de "Vida Económica" y la Dirección Central de Estadística en el verano de 1921).

RESOLUCIÓN SOBRE EL TRABAJO DE LOS ADJUNTOS

III. MODO DE TRABAJO DE LOS ADJUNTOS; SU APARATO.

19. Los adjuntos se liberan al máximo de las minucias y de las reuniones superfluas con los comisarios del pueblo, miembros de los colegios, que por lo general consumen mucho tiempo y les privan así de la posibilidad de ocuparse de la verificación del trabajo efectivo.

20. Los adjuntos se liberan al máximo de la participación en comisiones de diverso tipo.

21. Los adjuntos se esfuerzan con todas sus fuerzas por cerrar las comisiones existentes (que en 9/10 son superfluas y tienen la propiedad de renacer tras su cierre muy rápidamente bajo una salsa ligeramente distinta) e impiden la formación de nuevas.

22. En los casos inevitables de trabajo en comisiones, los adjuntos evitan con todas sus fuerzas la participación personal en ellas, limitándose, en lo posible, a la aprobación definitiva de sus resoluciones o a la aceleración del trabajo y a la dirección de sus resoluciones para su aprobación en el orden establecido.

23. El aparato de los adjuntos es, en primer lugar, el personal de la administración de asuntos del Consejo de Comisarios del Pueblo y del Consejo de Trabajo y Defensa, sus ayudantes y secretarios. Más allá del mínimo absolutamente necesario —y además solo de aquel que sea plenamente accesible (no demasiado grande) a la supervisión personal de los adjuntos— este aparato no debe ser ampliado en ningún caso. En segundo lugar, los adjuntos encargan mandatos particulares a miembros del Pequeño Consejo de Comisarios del Pueblo. En tercer lugar, el aparato principal de los adjuntos debe ser el Comisariado del Pueblo de la Inspección Obrera y Campesina.

Los adjuntos seleccionan personalmente a sus ayudantes y ejecutores de este Comisariado del Pueblo, habituándolos al trabajo y verificando su trabajo, logrando en particular la ampliación de la participación de obreros y campesinos no partidarios en este trabajo (asunto extraordinariamente difícil, pero al mismo tiempo tal que, sin su desarrollo constante, el poder soviético está inevitablemente condenado a la perdición).

24. Los adjuntos deben procurar aplicar más a menudo que antes la imposición de sanción administrativa con su autoridad personal (acelerar el proyecto de ley sobre este tema, preparado por el camarada Tsiurupa) contra el burocratismo, la dilación, la falta de cumplimiento, la falta de exactitud, etc. En casos de falta más grave, es necesaria la destitución del cargo, la entrega a los tribunales, la realización, a través del Comisariado del Pueblo de Justicia, de procesos demostrativos y sonados.

IV. SOBRE LA UNIDAD DE TRABAJO DE AMBOS ADJUNTOS.

25. Para establecer la completa unidad de trabajo de ambos adjuntos, se comunican mutuamente en copias las disposiciones más importantes e introducen sistemáticamente en la costumbre el registro taquigráfico de aquellas disposiciones, indicaciones, etc., que dan oralmente, en reuniones personales (por supuesto, en forma muy breve y solo las más importantes). El número de taquígrafas en la Administración de Asuntos del Consejo de Comisarios del Pueblo debe aumentarse para ello de modo que durante todo el tiempo de trabajo de los adjuntos estén de guardia dos taquígrafas. Si fuera necesario, traer un par de los mejores dictáfonos del extranjero.

26. Lo mismo se refiere a los informes más importantes, tanto escritos como orales.

27. En los casos necesarios y más importantes, los adjuntos deliberan con el fin de la unidad de comprensión de las tareas y la acción y para la eliminación total de cruces y contradicciones en el trabajo.

En caso de desacuerdo entre los adjuntos, la cuestión la resuelve el Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, y en su ausencia, el Buró Político del Comité Central o un camarada especialmente designado por ellos.

V. DISTRIBUCIÓN DEL TRABAJO ENTRE LOS ADJUNTOS.

28. Para los próximos meses, hasta una resolución especial, se establece la siguiente distribución del trabajo entre los adjuntos.

29. El camarada Tsiurupa preside en el Gran Consejo de Comisarios del Pueblo (después de las 2 horas de sesión, la presidencia se transmite al camarada Rýkov). Es obligatoria la presencia del adjunto que no preside en el Gran Consejo de Comisarios del Pueblo y en el Consejo de Trabajo y Defensa (plenario).

El camarada Tsiurupa firma para su publicación las resoluciones del Gran Consejo de Comisarios del Pueblo y las disposiciones telegráficas en su nombre, y asimismo supervisa las comisiones del Gran Consejo de Comisarios del Pueblo y del Pequeño Consejo de Comisarios del Pueblo y los trabajos del Pequeño Consejo de Comisarios del Pueblo. Él mismo supervisa más de cerca la administración de asuntos y la secretaría del Gran Consejo de Comisarios del Pueblo, respondiendo al mismo tiempo por la más completa unidad de este aparato con el aparato del Consejo de Trabajo y Defensa, por la ausencia de toda dualidad y de toda falta de coordinación.

30. El camarada Rýkov preside las sesiones plenarias del Consejo de Trabajo y Defensa, firma para su publicación sus resoluciones y sus disposiciones telegráficas, supervisando más de cerca la administración de asuntos

RESOLUCIÓN SOBRE EL TRABAJO DE LOS ADJUNTOS

y la secretaría del Consejo de Trabajo y Defensa (bajo la condición antes indicada de la total indivisibilidad de este aparato y el aparato del Gran Consejo de Comisarios del Pueblo).

31. En lo que respecta a la verificación del cumplimiento, la supervisión de la reducción de plantillas y la mejora del aparato, así como en lo relativo a cuestiones menores y corrientes particulares que no requieren decisión del Gran Consejo de Comisarios del Pueblo ni del Consejo de Trabajo y Defensa, los Comisariados del Pueblo se dividen entre ambos adjuntos de la siguiente manera:

corresponden a la competencia del camarada Tsiurupa:
Comisariado del Pueblo de Agricultura
Comisariado del Pueblo de Vías de Comunicación
Consejo Superior de Economía Nacional
Comisariado del Pueblo de Correos y Telégrafos
Comisariado del Pueblo de Justicia
Comisariado del Pueblo de Asuntos Interiores
Comisariado del Pueblo de las Nacionalidades
Comisariado del Pueblo de Instrucción Pública

corresponden a la competencia del camarada Rýkov:
Comisariado del Pueblo de Finanzas
Comisariado del Pueblo de Comercio Exterior
Comisión de Comercio Interior
Unión Central de Cooperativas de Consumo
Comisariado del Pueblo de Trabajo (y el Consejo Central de Sindicatos de toda la Unión en parte)
Comisariado del Pueblo de Seguridad Social
Comisariado del Pueblo de Abastecimiento
Comisariado del Pueblo de Asuntos Militares
Comisariado del Pueblo de Asuntos Exteriores
Comisariado del Pueblo de Salud
Dirección Central de Estadística
Consejos Económicos Regionales
Comité de Concesiones
Gosplán

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo: V. Uliánov (Lenin).
11. IV. 1922.

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*) La Comisión de Comercio Interior del Consejo de Trabajo y Defensa (Komvnutorg) fue instituida por resolución del Consejo de Comisarios del Pueblo del 9 de mayo de 1922. Su tarea incluía la elaboración de proyectos de decretos y resoluciones del Consejo de Comisarios del Pueblo y del Consejo de Trabajo y Defensa sobre asuntos del comercio interior. El 28 de agosto de 1923 se ampliaron sus derechos y se le encargó la realización de la regulación del comercio interior en todo el territorio de la Unión. Posteriormente, en relación con el creciente desarrollo de las relaciones de mercado y la necesidad, por ello, de poner al frente del asunto de la regulación del comercio interior un órgano con plenos poderes, se resolvió (en mayo de 1924) reorganizar la Komvnutorg en el Comisariado del Pueblo de Comercio Interior, al que pasó también una parte considerable del aparato del Comisariado del Pueblo de Abastecimiento, liquidado por entonces.

2) V. V. Miliutin (n. 1884) — era entonces vicepresidente del Consejo Económico de la Región Noroeste. Actualmente, director de la Dirección Central de Estadística de la URSS; miembro de la Comisión Central de Control.

3) Gran Consejo de Comisarios del Pueblo — así se llama aquí al propio Consejo de Comisarios del Pueblo, a diferencia del Pequeño Consejo de Comisarios del Pueblo, que era una comisión del Consejo de Comisarios del Pueblo.