Domingo 22/I.

¡Camarada Sokolnikov!

Sobre su carta del 18/I. 220

Respecto a Basha y al Gokhran. Temo mucho que usted se deje llevar aquí por la «coherencia» formal de los planes de reorganización. Basha, que me fue recomendado por personas de confianza y que demostró su habilidad para custodiar, podría (me parecía) custodiar, conservar y nada más. Eso

es suficiente. Es mucho. Que bajo la supervisión general y la presión de Trotski custodien, conserven, luchen contra los robos y realicen. Eso es suficiente. Es muchísimo.

¿Para qué «reorganización del Gokhran»? ¿Para qué reorganizarlo en «Dirección de Oro y Divisas»?

Temo terriblemente que muramos a causa de las reorganizaciones, sin llevar a término ningún trabajo práctico.

Que Trotski y Basha lleven a término el asunto del Gokhran: reunir, conservar, realizar.

Y la Dirección de Divisas debe estar aparte. De ella se encargaba Litvínov. Hay una especie de embrollo entre él y Krassin — el problema más grave, que motivó hace unos días la decisión del Buró Político 221.

Hay que eliminar a toda costa este embrollo y lograr rápida, inmediatamente, su
(de Litvínov y Krassin) trabajo conjunto.

Si Litvínov no puede ocuparse de esto por entero (debido a la diplomacia) y si usted supone (usted) a Krasnoshchekov como director de la Dirección de Divisas, ¿por qué no
presenta esto al Buró Político: Gokhran — custodia, reúne, canaliza hacia la realización;
Krasnoshchekov — Dirección de Divisas (¿en lugar de Litvínov o junto con Litvínov?)?

Tengo un miedo mortal a las reorganizaciones. Siempre estamos reorganizando, y el trabajo práctico no lo hacemos. Recuerde mis palabras: si hay un enemigo maligno de la Comfin, es la pasión por las reorganizaciones y la debilidad del trabajo práctico.

No puedo estar de acuerdo con usted en que el centro del trabajo sea la reestructuración del presupuesto. El centro es el comercio y la restauración del rublo.

Que el «padre» de la monstruosa confusión del presupuesto es «indiscutiblemente» (como usted escribe) Larin, eso es cierto. Preobrazhenski es el segundo culpable, también es cierto. ¿Y O. Yu. Schmidt?

¡Él no tiene las disculpas de Preobrazhenski! Hay que echar a este O. Yu. Schmidt. Un confundidor dañino, tanto más peligroso porque confunde «con importancia», «superklug»*...

* — «sabihondo». Red.