¡Camarada Sokolnikov! Le envío esto en secreto; le ruego que me lo devuelva con su respuesta.

A mi juicio, hay que echar a Alsky (no sirve para nada); devolver a Krasnoshchekov. Él tiene razón. Ahora la política está definida; contra usted no puede hacer nada.

Él montará el aparato. No hay aparato. Alsky nunca lo montará. Tengo la misma opinión de A. D. Tsyurupa sobre él. Para usted, la dirección; usted no podrá ocuparse del aparato. Al Pequeño Consejo de Comisarios del Pueblo no tiene por qué nombrar a Krasnoshchekov.

Responda, por favor, hoy, pues hacia la tarde quiero irme 372.

Suyo, Lenin

---

Escrito el 4 de abril de 1922.

Se publica por primera vez, según el manuscrito.