En nuestros trusts estatales hay un sinfín de desvergüenzas. Y los peores desvergonzados, holgazanes, sinvergüenzas, son los comunistas «concienzudos», que se dejan llevar concienzudamente por las narices.

El Comisariado del Pueblo de Justicia y el Tribunal Revolucionario son los primeros responsables de aplicar un castigo severo contra estos sinvergüenzas y contra los guardias blancos que se aprovechan de ellos.

18/III. 1922. Con saludo comunista, Lenin