De todo corazón recomiendo el presente trabajo del camarada Stepánov a la atención de todos los comunistas.

El autor ha logrado ofrecer una exposición notablemente acertada de los problemas más difíciles e importantes. El autor hizo muy bien al decidir escribir el libro no para los intelectuales (como se acostumbra a escribir libros entre nosotros, imitando las peores maneras de los escritores burgueses), sino para los trabajadores, para la verdadera masa del pueblo, para los obreros y campesinos comunes. En el apéndice, el autor ha incluido un índice bibliográfico tanto para aquellos a quienes les resultaría difícil, sin explicaciones, entender algunos pasajes en la exposición del camarada Stepánov, como para quienes deseen conocer las principales obras de la literatura rusa y extranjera sobre la cuestión en general. Hay que destacar especialmente el comienzo del capítulo VI, donde el autor ofrece una excelente exposición del significado de la nueva política económica, y luego refuta magníficamente el escepticismo «ligero» corriente acerca de la electrificación; este escepticismo suele encubrir la falta de una reflexión seria sobre el tema (si no es, como también sucede a veces, un encubrimiento de la hostilidad de los guardias blancos, eseristas y mencheviques hacia toda construcción soviética en general).

Lo que más nos falta para un trabajo real (y no burocráticamente ocioso) en la instrucción pública son precisamente manuales escolares como el presente (para todas, obligatoriamente todas las escuelas en general). Si todos nuestros literatos marxistas, en lugar de malgastar sus fuerzas en la ya cansina alharaca política periodística y de revistas, se pusieran a hacer manuales o libros de texto semejantes sobre todas las cuestiones sociales sin excepción, entonces no estaríamos sufriendo la vergüenza de que, casi cinco años después de la conquista del poder político por el proletariado, en sus escuelas y universidades estatales del proletariado, los viejos científicos burgueses enseñen (mejor dicho, corrompan) a la juventud con los viejos desechos burgueses.

El VIII Congreso de los Soviets decretó que la enseñanza del plan de electrificación es obligatoria en todos —todos sin excepción— los establecimientos de enseñanza de la RSFSR 34. Este decreto se quedó, como muchos otros, en papel mojado a causa de nuestra (de nosotros, los bolcheviques) falta de cultura. Ahora, con la aparición de este «manual para escuelas» del camarada Stepánov, hay que lograr —¡y lo lograremos!— que en cada biblioteca de distrito (y luego en cada biblioteca de volost) haya varios ejemplares de este «manual»; — que en cada central eléctrica de Rusia (y hay más de 800) no solo esté este libro, sino que se realicen obligatoriamente lecturas públicas populares sobre la electricidad, la electrificación de la RSFSR y la técnica en general; — que cada maestro popular en cada escuela lea y asimile este «manual» (para ayudar en esta tarea, debe organizarse en cada distrito un círculo o grupo de ingenieros y profesores de física), y no solo lo lea, lo entienda y lo asimile él mismo, sino que sepa exponerlo de forma simple y comprensible a los alumnos de la escuela y a la juventud campesina en general.

Conseguir esto costará no poco trabajo. Somos gente pobre y gente inculta. No importa. Con tal de que haya conciencia de que hay que aprender. Con tal de que haya ganas de aprender. Con tal de que haya una clara comprensión de que el obrero y el campesino necesitan ahora el estudio no para proporcionar «utilidad» y ganancias a los terratenientes y capitalistas, sino para mejorar su vida.

Y todo esto lo tenemos. Y por eso estudiaremos y aprenderemos.

N. Lenin
18. III. 1922.
«Pravda» n.º 64, 21 de marzo de 1922.

Se imprime según el texto del libro:
I. Stepánov. «Electrificación de la RSFSR en relación con la fase transitoria de la economía mundial», Moscú, 1922, cotejado con el manuscrito.