Al camarada Zinóview

copia - al camarada Kámenev

- al camarada Mólotov

Acabo de hablar con Kámenev, y hemos acordado que usted, hoy a altas horas de la noche, responderá a Vandervelde que ha transmitido su telegrama al Gobierno soviético. En nombre del Gobierno soviético, mañana le enviará la respuesta el Comisario del Pueblo de Justicia, el camarada Kurski.

Propongo que el texto de la respuesta sea discutido en el Buró Político y, por mi parte, propongo el siguiente texto:

«Ningún miembro del Gobierno soviético en Rusia ha dudado jamás de que los representantes de la II Internacional siempre han aplicado invariablemente aquella política que, con ligeras vacilaciones, aplicaban también los representantes de la "Unión Socialista de Viena". Fueron precisamente ellos quienes aplicaron la política de alianza directa e indirecta con aquellas clases explotadoras que, en todos los países, perseguían y mataban a los comunistas, ejemplos de lo cual son especialmente numerosos y evidentes en la República Democrática Alemana. Solo por esta unión y por la proximidad política entre los partidos de los eseristas y los mencheviques, que apoyaron de hecho la invasión de Rusia por Kolchak, Denikin, etc., puede explicarse la credulidad que muestran actualmente ciertos círculos políticos de Europa Occidental hacia los eseristas y los mencheviques. En realidad, no solo no se ha dictado sentencia en el proceso de los eseristas del que usted escribe, sino que ni siquiera ha tenido lugar el juicio ni se ha entregado aún el auto de acusación a los procesados. En todo caso, considero mi deber añadir que el Gobierno soviético no se ha negado a proposiciones de negocios, como la propuesta de intercambio de prisioneros o la liberación de determinadas categorías de prisioneros, cuando dichas proposiciones emanaban del gobierno de Denikin durante su invasión directa de la Rusia soviética con el objetivo de restaurar el poder de los terratenientes.

Comisario del Pueblo de Justicia, Kurski.»

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo

V. Uliánov (Lenin)

Dictado por teléfono el 17 de marzo de 1922.

Publicado por primera vez de forma incompleta en 1950, en la 4ª edición de las Obras

de V. I. Lenin, tomo 33

Se publica por primera vez íntegramente, según la transcripción del secretario (ejemplar mecanografiado).