A todos los miembros del Politburó del CC del PC(b)R, para conocimiento de los camaradas Lenin, Kámenev, Stalin, Zinóviev, Mólotov

Una de las cuestiones más importantes, tanto para todo el partido como para el trabajo soviético, es la relación mutua entre el partido y el aparato estatal. Sin embargo, esta cuestión es eludida en las tesis, y en la medida en que es tratada (en relación con la preparación económica, etc.) empuja por el camino equivocado.

Sin liberar al partido, como partido, de la función de dirección y administración directa, no se puede limpiar al partido del burocratismo, ni a la economía del desorden. Esta es la cuestión fundamental. Tal «política», cuando en las sesiones del comité de la gubernia se deciden de pasada cuestiones sobre la campaña de siembra de la provincia, sobre el arrendamiento o no arrendamiento de una fábrica, es nefasta. Y no mejora en absoluto en el comité del distrito ni en el central. Tal método es una propaganda mediante la acción contra la especialización seria, contra la responsabilidad, contra el estudio de la cuestión en la práctica, contra el respeto a los conocimientos especializados, contra un trabajo serio, aceptable y correctamente organizado.

Al toparse en cuestiones particulares con los hechos más flagrantes de intromisión directa de los comités de gubernia en el trabajo de la justicia, el Comité Central rechazaba tales tendencias. Pero con toda su práctica, sin darse cuenta, implantaba de hecho ese modo de actuar, que despersonaliza todos los órganos estatales, elimina la responsabilidad por el trabajo real, priva de confianza en sí mismos y, al mismo tiempo, contribuye a una extraordinaria burocratización del trabajo del partido.

Acabamos de aprobar una resolución que libera definitivamente a los sindicatos de las funciones de gestión en la economía. Con el cambio de la política económica esto es absolutamente correcto. Pero para la causa, es decir, para el éxito inmediato, es completamente indiferente que las intromisiones se produzcan por la línea de los sindicatos o por la línea del CC, de los comités de gubernia, de los comités de distrito y de las células del partido. Si la nueva política económica exige que los sindicatos sean sindicatos, esa misma política exige que el partido sea partido. La preparación para el correcto cumplimiento de las funciones comerciales y, en general, económicas no es tarea del partido, sino de los correspondientes órganos económicos, a los que el partido asegura una dirección estable y les da la posibilidad de seleccionar a los trabajadores, educarlos sin intromisiones casuales e incompetentes desde fuera. El partido explica a las masas obreras la importancia y el significado de las operaciones comerciales como método de construcción socialista. El partido lucha contra los prejuicios que obstaculizan el correcto desarrollo de la actividad económica. El partido lucha contra los intentos de utilizar la nueva política económica para implantar costumbres burguesas en el propio partido comunista. El partido establece firmemente lo que se puede y lo que no se puede. Pero el partido no dirige las operaciones comerciales, porque es incapaz de ello. El partido no educa para la actividad económica, y en particular para la actividad comercial, porque es incapaz de ello.

El partido tiene el poder en sus manos, pero gobierna solo a través de un aparato estatal que funciona correctamente. El 99/100 de las cuestiones que suben a su resolución, las devuelve con la indicación de que no tienen nada de partidista.

Al mismo tiempo, el partido concentra en mucha mayor medida que antes su atención en la educación teórica de la juventud del partido.

10 de marzo de 1922

L. Trotsky

Anotación de V.I. Lenin: al archivo

Fondo 2, inventario 2, d. 1164 - anotación de V.I. Lenin — autógrafo, carta de L.D. Trotsky — copia.

[1] L.D. Trotsky critica el proyecto de tesis para el XI Congreso del PC(b)R «Sobre el fortalecimiento y nuevas tareas del partido», preparado por G.E. Zinóviev. La primera discusión del proyecto tuvo lugar en la sesión del Politburó del CC del PC(b)R el 8 de marzo de 1922. El proyecto fue aprobado. Posteriormente, la crítica de Trotsky fue tenida en cuenta por el autor. El 17 de marzo de 1922 las tesis fueron publicadas en «Pravda» (véase: Undécimo Congreso del PC(b)R. Informe taquigráfico. M., 1961, pp. 680-687).