¡Les envío una muestra de nuestra pésima burocracia y estupidez!

¡Y estos son nuestros mejores hombres, Piatakov, Morózov y otros!

Habrían arruinado el asunto si no fuera por el látigo.

Les ruego encarecidamente que se aboquen con todas sus fuerzas, golpeen aún más fuerte a los culpables y
logren (a través de Gorbunov y Lepeshínskaya, a quien ordené preparar el decreto del 30 de octubre de 1920 y demás para ustedes), logren su cumplimiento inmediato. Darle a Gidrotorf, si no el 100%, entonces el 90%.

Su Lenin