De las conversaciones y comunicaciones aquí, en Moscú, concluyo que hay algo así como flojedad en el Presidium del VTsIK y en su trabajo. No es de extrañar, pues todos sus miembros están abrumados con 20 asuntos, como es costumbre en nuestra república «oblómovista».  
Por ello se refuerza la influencia de personas como Larín. Buen muchacho, como poeta, como periodista, como conferenciante. Pero nosotros, tontos, lo ponemos en el trabajo legislativo y con esto estropeamos y arruinamos tanto a él como el trabajo.

Vigile, por Cristo, con más rigor. No deje entrar a Larín a ninguna parte. Si ya ha entrado en algún lugar, no crea ni a uno solo de sus planes, proyectos, y no dé curso sin triple verificación.

Vigile que no haya el caos habitual, cuando a través del Presidium del VTsIK se intenta (con medio engaño) colar algo al margen del Sovnarkom y del Gosplán.

Vigile con ambos ojos e infórmeme (o a Stalin con Kamenev) a tiempo.

Dos puntos más:

1) El apartamento de Stalin. ¿Cuándo? ¡Qué burocracia!

2) Lalayants. ¿Cómo está? Si va a Siberia, debo darle una carta y conseguirle un vagón por medio de Sklyansky y Fomin.

¡Saludos! Su Lenin

P.D. Acabo de enviarle una nota sobre los apartamentos para Strumilin y Ramzin. Le ruego encarecidamente que insista, lo consiga y me escriba 271.

Su Lenin

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Escrito el 13 de febrero de 1922.

Publicado por primera vez en 1959

en el Lenin Miscelánea XXXVI

Se imprime según el manuscrito.