¡G. M.!

Devuelvo, después de leer, el trabajo de Górev 245.

Esperaba más. Un ex bolchevique que tanto le cautivó a usted y que, según su opinión, se ha
convertido de nuevo en un verdadero bolchevique, debería haber ofrecido una propaganda
convincente, brillante, fuerte y popular, una defensa del comunismo para Francia, partiendo de su
electrificación.

En cambio, a Górev le ha salido algo «profesoral».

Le propongo a su consideración el siguiente plan:

1) Entregarlo a la imprenta de inmediato, para publicarlo en cualquier caso lo antes posible;

2) Proponer a Górev –si usted está de acuerdo– que escriba además una introducción o un
epílogo, en el que, de manera sumamente popular, gráfica y un poco más desenvuelta (recetele
para ello 3 gramos de extracto de larinismo: dicen que han aparecido a la venta en Moscú),
arremeta contra el capitalismo francés y diga a los obreros y

* Sobre el texto de la carta, a la derecha, V. I. Lenin escribió: «Al camarada Krzhizhanovski junto con
ambas carpetas, la verde y la roja». Red.

campesinos franceses: ustedes podrían ser en 3-5 años tres veces más ricos y trabajar no más de 6 horas al
día (aproximadamente), si en Francia hubiera Poder Soviético, que llevara a cabo la electrificación;

3) Si, según su opinión (o la de Górev), Górev realiza esto mal o de mala gana, entonces considere
si no encargar este trabajo a alguien aparte (un breve «Bállod» 246 para Francia);

4) Envíeme lo antes posible las pruebas del artículo de Górev (publíquelo como folleto o en
alguna revista –a su elección). Quizás yo escriba un prólogo 247.

¡Saludos! Suyo, Lenin