Sobre el viaje de los camaradas Lenin y Trotski a Italia¹ (según telegrama del camarada Krassin).

Creo que la razón indicada por Krassin, entre otras razones, excluye la posibilidad de viajar a cualquier país tanto para mí como para Trotski y Zinóviev.

12 de enero de 1922.

Lenin.

Recibido por teléfono por L. Fótiyeva. 12 de enero de 1922.

Publicado — «Izvestia del CC del PCUS», 1990, n.º 4, p. 189.

Fondo 2, inventario 1, expediente 27069, folio 1 — copia.

¹En la Conferencia de Cannes del Consejo Supremo de la Entente (Bélgica, Gran Bretaña, Italia, Francia y Japón), el día de su inauguración, el 6 de enero de 1922, por propuesta de Lloyd George se tomó la decisión de convocar en Génova (Italia) una conferencia sobre cuestiones económicas y financieras para buscar medidas de restauración de Europa Central y Oriental y de invitar a ella a las delegaciones de Rusia y Alemania. L. B. Krassin y Y. A. Berzin telegrafiaron el 7 de enero en este sentido a G. V. Chicherin: «Considero inadmisible la llegada de Lenin a Italia debido a los savinkovistas, wrangelevistas y fascistas. Más aceptable sería Londres. Allí se puede organizar de manera segura tanto la llegada, por ejemplo, en compañía de Krassin, como la estadía. Si Lenin no va, ¿proponer la llegada de Trotski? Italia, por supuesto, también queda excluida» (Izvestia del CC del PCUS, 1990, n.º 4, p. 189). El telegrama fue enviado cifrado, en Moscú lo descifraron el 9 de enero. Al conocerlo, Lenin dictó la presente nota.

En la sesión extraordinaria del VTsIK del 27 de enero se aprobó la composición de la delegación soviética a la Conferencia de Génova encabezada por Lenin (presidente).

El CC del PCR(b) tomó una resolución especial, proponiendo a Lenin transferir a G. V. Chicherin (vicepresidente de la delegación) las atribuciones de presidente. El 27 de enero de 1922 el VTsIK aprobó la declaración oficial de Lenin sobre este asunto; el 25 de marzo Lenin la firmó (véase: Lenin V. I. Obras Completas, t. 45, pp. 452-453). La Conferencia de Génova se desarrolló del 10 de abril al 19 de mayo de 1922. En ella participaron 29 Estados. EE. UU. no participó oficialmente, solo estuvo presente un observador: el embajador de EE. UU. en Italia, R. Child. En la conferencia, los representantes de la Entente exigían el reconocimiento por parte de la Rusia soviética de las deudas de los gobiernos zarista y Provisional, y la devolución de la propiedad de los propietarios extranjeros nacionalizada en Rusia. No se alcanzó un acuerdo. La delegación rusa proponía reconocer de iure al Estado soviético, renunciar a la exigencia de devolución de las deudas de guerra, conceder un crédito a Rusia, y que los propietarios extranjeros utilizaran su antigua propiedad sobre la base de arrendamiento o concesiones. Durante la conferencia, en la ciudad de Rapallo, se firmó el tratado germano-soviético.