30 de mayo de 1921

Camaradas, me queda añadir muy poco a lo que ha dicho el camarada Osinski, ya que el proyecto inicial de la Instrucción, que ustedes tienen *, y la idea fundamental de este proyecto de ley ya han sido expuestos. Precisamente porque en esta cuestión hay detalles de cuya fijación depende en esencia todo el meollo del asunto, se decidió no limitarse a examinarla en el STO y el Consejo de Comisarios del Pueblo, sino presentarla ante la conferencia del partido, donde la Instrucción fue aprobada en principio, y ante el máximo órgano legislativo: la sesión del Comité Ejecutivo Central Panruso. Es necesario que los trabajadores locales comprueben atentamente los modos de aplicar esta ley, y quizás al principio se requiera establecer toda una serie de reglas adicionales.

Es necesario que en ningún caso esta medida pueda convertirse en una fuente más de fortalecimiento del burocratismo. Esto quizá no sea del todo imposible si empezáramos a recibir una cantidad excesiva de informes, o si su modo de confección no ofreciera garantías para la posibilidad de verificación. Aquí, camaradas, hay que meditar los modos de confeccionar los informes, y quizás ustedes consideren conveniente la elección de una comisión especial que, guiándose por las observaciones que se hagan aquí y por las instrucciones y directivas que ustedes den, someta la cuestión a discusión definitiva.

* Véase el presente volumen, págs. 266-291. Red.

DISCURSO SOBRE LOS ÓRGANOS ECONÓMICOS LOCALES

Hasta ahora hay bastante material sobre esta cuestión. Es natural que si se presentan informes, no sólo los órganos económicos, sino también los comisariados del pueblo deben hacerlo, es decir, también aquellos comisariados del pueblo que, sin ser económicos, están no obstante estrechamente vinculados al trabajo económico. Uno de los objetivos principales de la publicación de los informes es hacerlos accesibles a las masas no partidistas y a la población en general. No podemos lograrlo mediante una producción masiva, mediante una impresión masiva de estos informes, sino sólo concentrándolos en las bibliotecas. Y siendo así, hay que establecer un modo de trabajo tal que la breve esencia de los informes, la esencia de lo que más interesa a la población, sea obligatoriamente impresa. Las posibilidades técnicas para ello existen. Antes de intervenir, consulté al representante de la Dirección General de la Industria Papelera (Glavbum). Él presentó un informe exacto sobre 339 puntos de uyezd, que muestra que en cada uno de ellos existen posibilidades tipográficas, así como también la cantidad de papel necesaria para imprimir el informe más breve. Al hacerlo, calculó de tal modo que el más pequeño de los centros de uyezd imprime un pliego impreso, claro está, una vez al mes. Una vez al mes es excesivamente a menudo. Ya sea que ustedes establezcan una vez cada dos meses o cada cuatro, o quizás un plazo más largo, eso se hará evidentemente sobre la base de las indicaciones de las localidades. El número de ejemplares lo supone de mil y, así, calcula que la cantidad de papel necesaria está disponible actualmente. Mil ejemplares garantizarían la posibilidad de presentar estos informes al menos a cada biblioteca de uyezd y, por consiguiente, la posibilidad de que todos los interesados en ellos, y en particular las masas no partidistas, se familiaricen con ellos. Claro está, al principio habrá que hacerlo a modo de prueba; no se puede garantizar, por supuesto, que tenga éxito de inmediato y que no haya deficiencias.

Para concluir mi breve añadido, quiero subrayar una cosa. Una de las tareas más importantes ahora es la amplia atracción al trabajo de los no partidistas y

lograr que realmente, además de los miembros del partido y, en todo caso, además de los representantes de su propio departamento, esté interesada en el trabajo y sea atraída hacia él la más amplia masa posible de no partidistas. Nos parecía que no se podía hacer esto de otro modo que mediante la publicación de los informes, al menos de la parte más sustancial de ellos. Hay instituciones que dan informes sumamente completos. Todo lo que hemos sabido hasta ahora sobre esta cuestión demuestra que hay instituciones locales excelentemente organizadas. En todo caso, el trabajo en las localidades proporciona constantemente abundante material para un estado de ánimo bastante optimista. Lo que realmente nos falta es la capacidad de utilizar ampliamente los mejores ejemplos —son pocos entre nosotros— para convertirlos en modelos obligatorios para todos. En nuestros órganos de prensa no existe esa promoción de instituciones locales verdaderamente ejemplares con experiencia práctica. Esta publicación de informes, su conversión en accesibles para las amplias masas de la población y su concentración en cada biblioteca, incluso de uyezd, debe servir para bien, con la correcta convocatoria de conferencias de no partidistas, para atraer a masas más amplias al trabajo de la construcción económica. Se han aprobado no pocas resoluciones sobre esto. En algunos lugares se ha hecho algo. Pero en escala panrusa, sin duda se hace insuficientemente. Mientras tanto, de este modo pondremos a las instituciones a punto y lograremos que todo trabajador responsable en la construcción local tenga la posibilidad de hacer llegar con precisión y claridad, bajo su firma, su experiencia al centro y presentarla como modelo. Esto es quizás lo que más nos falta ahora.

En cuanto a cómo haremos luego la recopilación y el estudio de estos informes, su utilización en conferencias, congresos e instituciones, eso dependerá de las indicaciones posteriores de la experiencia. Ahora lo más importante es, sobre la base de la experiencia existente de los trabajadores locales, aprobar este decreto y dar la posibilidad, a modo de prueba, de experimentarlo de tal manera que para el próximo Congreso Panruso (aproximadamente en

DISCURSO SOBRE LOS ÓRGANOS ECONÓMICOS LOCALES

diciembre del año en curso) tengamos necesariamente algunos resultados que muestren cómo debe desarrollarse, perfeccionarse, modificarse y complementarse esta medida sobre la base de la experiencia.

Este es el breve añadido con el que, por ahora, quisiera limitarme.

Resúmenes de prensa publicados el 31 de mayo de 1921
en el n.º 117 de «Pravda» y en el n.º 117 de «Izvestia del VTsIK»
Publicado por primera vez completo en 1922 en el libro «I-IV sesiones del Comité Ejecutivo Central Panruso de la VIII convocatoria. Informe estenográfico». Moscú

Se imprime según el texto del libro.