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esforzarse por reanudar estas viejas concesiones, lo más pronto posible y procurar por todos los medios concertar otras nuevas, para obtener con las concesiones víveres. Muéstreselo al Gruzrevkom y comuníqueme su respuesta lo antes posible.
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Lening.
8 IV 1921.
I.
nº 527
Ordzhonikidze.

1 Los contratos de concesión para las minas de Tkvarcheli y para las minas de manganeso de Chiatura no fueron firmados en 1921.

CARTA A A. P. SEREBROVSKI SOBRE LAS CONCESIONES PETROLÍFERAS EN BAKÚ.
~> IV 1921.

Camarada Serebrovski.

Le envío algunos materiales sobre las concesiones petrolíferas. Quería enviárselos con el camarada Kaminski, pero a él, por desgracia, a causa de una grave enfermedad, hubo que tratarlo aquí.

Es sumamente importante que los camaradas de Bakú asimilen el punto de vista correcto (y aprobado por el X Congreso del Partido, es decir, obligatorio para los miembros del Partido) sobre las concesiones.

Es archideseable entregar la mitad de Bakú (y hasta 2/3) a los concesionarios (a condición de recibir ayuda del extranjero, tanto en víveres como en equipamiento, por encima de lo necesario para el concesionario).

Solo entonces hay esperanza de que el resto (1/2 o 2/3) alcance (y luego supere) al capitalismo avanzado moderno. Cualquier otro punto de vista se reduce a la nociva y despreciable insensatez del «lo haremos nosotros solos» y similares, que es tanto más peligrosa cuanto más a menudo se disfraza con ropajes «puramente comunistas».

Si en Bakú aún quedan rastros (aunque sean pequeños) de estas nocivas opiniones y prejuicios (entre los obreros y entre los intelectuales), escríbame de inmediato: si se compromete usted mismo a acabar por completo con esos prejuicios y a lograr la más leal aplicación de la resolución del congreso (a favor de las concesiones) o si necesita mi ayuda.

Grábense a fuego usted y todos en la mente: «las concesiones son archideseables. No hay nada más perjudicial y funesto para el comunismo que la jactancia comunista del "lo haremos nosotros solos"».

Ahora que tenemos Batum, hay que poner todo el empeño en el intercambio más rápido de petróleo y queroseno con el extranjero por equipamiento.

Para ello es necesaria una cierta autonomía para la región de Bakú. Si no la tienen, telegrafíen con exactitud, nosotros se la daremos.

Formulen propuestas concretas — envíenlas al STO por telégrafo y por correo. Es necesario un centro económico regional, que responda por Bakú + Batum y demás, que lleve el asunto de manera independiente, rápida y sin papeleo.

Nosotros desde aquí no podremos ayudarles, nosotros mismos somos pobres. Ustedes deben ayudarnos, comprando en el extranjero todo lo necesario a cambio de petróleo y sus derivados.

Espero respuesta: breve por telégrafo («recibida carta 2/IV sobre concesiones prejuicios existen difíciles (o fáciles) de vencer sobre intercambio mercantil con el extranjero y centro regional haremos o hacemos tal y tal») y detallada por correo.

Las relaciones rápidas con el STO son imprescindibles. Esto es lo principal.

Una pregunta más: ¿se plantea correctamente en Bakú la cuestión del petróleo desde el punto de vista de la coordinación de los distintos aspectos de la economía nacional? Pues la región es riquísima: bosques, tierra fértil (con riego), etc. ¿Extraemos agua (junto con el petróleo) y no empleamos esa agua para el riego, que daría cosechas gigantescas de heno, arroz, algodón? ¿No utilizamos el «nord» para motores eólicos? Pero lo principal, por supuesto, son los víveres, el riego. ¿Se puede desarrollar la industria petrolera sin desarrollar el riego y la agricultura alrededor de Bakú? ¿Alguien piensa y trabaja en ello como es debido? ¿Qué pasa con el plan inglés de riego?

Con saludo comunista, Lenin.

1 Kaminski G. N. trabajaba en Bakú. Fue secretario del CC del Partido Comunista de Azerbaiyán.

2 La cuestión de las concesiones se planteó repetidamente en el Consejo de Comisarios del Pueblo y en el Comité Central. El X Congreso del PCR, basándose en el informe de L. B. Kámenev «La república soviética en el cerco capitalista», adoptó una resolución que reconocía, en la parte relativa a las concesiones, lo siguiente: «Una de las formas de participación del capital extranjero en la explotación de las riquezas naturales de la República Soviética, prácticamente aplicables en las condiciones dadas, son las concesiones, en las cuales el concesionario recibe una remuneración en forma de una parte determinada del producto extraído en las empresas cedidas en concesión.

Pueden ser objeto de concesiones aquellas ramas de la economía nacional cuyo desarrollo eleve manifiestamente el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas de Rusia y que, al mismo tiempo, no puedan ser atendidas en el momento actual, ni en el futuro inmediato, con las propias fuerzas de la República Soviética, como por ejemplo: la silvicultura, la minería y la industria petrolera, la electrificación de Rusia, etc. En particular, pueden ser objeto de concesiones una parte de los yacimientos de Grozni y de Bakú, siempre que medie el consentimiento del poder soviético azerbaiyano.

Siendo en esencia una forma determinada de acuerdo económico entre la república socialista y los países capitalistas más desarrollados industrialmente que ella, las concesiones deben servir al mismo tiempo como un poderoso medio para el desarrollo de las fuerzas productivas de la República Soviética y para el fortalecimiento de las bases de la economía socialista en ella asentadas.

Partiendo de estas premisas:

1. El Congreso aprueba la política del poder soviético dirigida a establecer relaciones comerciales normales entre la República Soviética y otros países mediante la celebración de tratados y acuerdos comerciales.

2. El Congreso aprueba los decretos del Consejo de Comisarios del Pueblo del 21 de noviembre de 1920 sobre las condiciones económicas y jurídicas generales de las concesiones.

3. El Congreso señala que la protección de la independencia económica y política de todos los territorios de la República Soviética, así como la protección del trabajo de los ciudadanos de la RSFSR en las empresas concesionadas, deben constituir las condiciones fundamentales de cualquier acuerdo con estados o grupos capitalistas.»