En Rusia, en varias provincias, hay hambre, que aparentemente solo es un poco menor que la calamidad de 1891.

Esta es una grave consecuencia del atraso de Rusia y de la guerra de siete años, primero imperialista y luego civil, que los terratenientes y capitalistas de todos los países impusieron a los obreros y campesinos.

Se necesita ayuda. La República Soviética de obreros y campesinos espera esta ayuda de los trabajadores, de los obreros industriales y de los pequeños agricultores.

Las masas de unos y otros están oprimidas por el capitalismo y el imperialismo en todas partes, pero estamos seguros de que, a pesar de su propia situación difícil, provocada por el desempleo y el aumento del costo de vida, responderán a nuestro llamamiento.

Quienes han sufrido durante toda su vida el yugo del资本 comprenderán la situación de los obreros y campesinos de Rusia; comprenderán, o sentirán por instinto de hombre trabajador y explotado, la necesidad de ayudar a la República Soviética, a la que le ha correspondido en primer lugar asumir la tarea agradecida, pero difícil, de derrocar el capitalismo. Por esto, los capitalistas de todos los países se vengan de la República Soviética. Por esto preparan contra ella nuevos planes de campaña, intervención y complots contrarrevolucionarios.

Con tanto mayor energía, estamos seguros, con tanto mayor espíritu de sacrificio, acudirán en nuestra ayuda los obreros y los pequeños agricultores de todos los países que viven de su propio trabajo.

2 de agosto de 1921.

N. Lenin
«Pravda» nº172, 6 de agosto de 1921.

Se imprime según el texto del diario «Pravda», cotejado con el manuscrito.