BREVE REGISTRO DE LA CONVERSACIÓN CON EL CORRESPONSAL DEL PERIÓDICO ESTADOUNIDENSE «THE NEW YORK HERALD»

Créame, en Rusia solo son posibles dos gobiernos: el zarista o el soviético. En Kronstadt, algunos locos y traidores hablaban de la Asamblea Constituyente. Pero ¿acaso puede una persona con sano juicio admitir siquiera la idea de una Asamblea Constituyente en el estado anormal en que se encuentra Rusia? La Asamblea Constituyente en el momento actual sería una asamblea de osos conducidos por generales zaristas mediante argollas pasadas por la nariz. La sublevación de Kronstadt es realmente un incidente completamente insignificante, que constituye para el poder soviético una amenaza mucho menor que las tropas irlandesas para el Imperio Británico.

En América se piensa que los bolcheviques son un pequeño grupo de personas malintencionadas que tiranizan a un gran número de personas cultas, las cuales podrían formar un gobierno excelente si se aboliera el régimen soviético. Esta opinión es completamente falsa. A los bolcheviques nadie puede reemplazarlos, excepto los generales y burócratas que ya han demostrado hace tiempo su incompetencia. Si en el extranjero se exagera la importancia de la sublevación de Kronstadt y se le brinda apoyo, esto ocurre porque el mundo se ha dividido en dos campos: el extranjero capitalista y la Rusia comunista.

Impreso en inglés
el 15 de marzo de 1921 en el periódico «The New York Herald» n.º 197
En ruso fue impreso
el 26 de marzo de 1921 en el periódico «Pravda de Petrogrado» n.º 67

Se publica según el texto del periódico «Pravda de Petrogrado»