Copia: al camarada Preobrazhensky.
17, X. 1921. ¡Krestinsky!1
Quisiera conocer su opinión: ¿no es hora de realizar cálculos de dos tipos?
En primer lugar: un plan (el más burdo y general, a modo de primera aproximación) para la restauración de nuestra moneda. Digamos: bajo tales y tales condiciones, en el transcurso de tantos años, sería posible, mediante la aplicación consecuente de tales y tales medidas, lograr tal y tal cosa.
¿Considera usted (y la Comisión de Asuntos Financieros) posible tal cálculo, o incluso un cálculo aproximadamente similar es por ahora prematuro e imposible?
En segundo lugar: ¿no se podría convertir nuestro presupuesto de gastos a oro y compararlo (según las rúbricas principales —y quizás por comisariados, regiones, provincias, capitales, etc., hasta donde sea posible) con las cifras de antes de la guerra?
Hay que comenzar, y cuanto antes, a iniciar la reforma de nuestro presupuesto, completamente descuidado, no ajustado a nada, hinchado de manera espontánea y asistemática, mediante un cálculo de este tipo o similar.
Le ruego que me comunique su conclusión sobre este asunto y —si no tiene objeciones especiales— lo someta a la Comisión de Asuntos Financieros.
Con saludos comunistas. Lenin.

1 N. N. Krestinsky — Comisario del Pueblo de Finanzas.