El IX Congreso Panruso de los Soviets, tras examinar los informes y memorias de los comisariados del pueblo sobre la actividad económica durante el año objeto de informe, imparte, en complemento y generalización de las resoluciones del Congreso de los Soviets sobre cuestiones particulares del trabajo económico, para su cumplimiento inexcusable por todas las instituciones soviéticas en el centro y en las localidades, las siguientes indicaciones directrices:

1. El Congreso de los Soviets ordena considerar como tarea principal e impostergable de la actividad de todos los órganos económicos: alcanzar en el plazo más breve, a toda costa, éxitos prácticos sólidos en el suministro al campesinado de una cantidad mayor de mercancías necesarias para el fomento de la agricultura y la mejora de la vida de la masa trabajadora del campesinado.

2. Todos los órganos de gestión de la industria no deben perder de vista este objetivo como el más importante, sin permitir, naturalmente, el más mínimo debilitamiento de la tarea de abastecer en un 100% las necesidades del Ejército Rojo, lo cual debe ser puesto en primer lugar en aras de preservar la capacidad defensiva de la República Soviética.

3. A este mismo objetivo debe subordinarse la mejora de la situación de los obreros, en el sentido de que todas las organizaciones obreras (y en primer lugar los sindicatos) tienen la obligación de preocuparse por una organización de la industria que satisfaga rápida y plenamente las necesidades del campesinado, debiendo el aumento del salario y la mejora de la vida de los obreros industriales depender directamente del grado de éxitos alcanzados en este aspecto.

4. A este mismo objetivo debe subordinarse la actividad del Comisariado del Pueblo de Finanzas, al que el IX Congreso de los Soviets encarga la tarea de llevar a cabo, con la máxima tensión de fuerzas y la mayor rapidez, la reducción y ulterior cese de la emisión y el restablecimiento de una circulación monetaria normal sobre la base de la moneda oro. La sustitución de la emisión por impuestos debe realizarse inexcusablemente, sin permitir la más mínima dilación.

5. Todos los órganos e instituciones que dirigen el comercio interior y exterior, es decir, el Centrosoyuz, el Comisariado del Pueblo de Comercio Exterior, etc., deben situar este mismo objetivo como piedra angular. El Congreso de los Soviets medirá y encomienda a los órganos directivos del Poder Soviético medir los éxitos de estas instituciones solo por los resultados prácticos rápidos en el desarrollo del intercambio entre la agricultura y la industria. En particular, el Congreso de los Soviets prescribe recurrir más ampliamente a las empresas privadas en la recogida de materias primas, su exportación y el desarrollo del comercio en todas sus formas, entendiendo el papel de los órganos estatales como controlador y directriz, y persiguiendo implacablemente todo tipo de papeleo y burocratismo que obstaculicen la causa viva.

6. De todos los órganos e instituciones que dirigen el trabajo económico, el IX Congreso de los Soviets exige una atención y energía incomparablemente mayores que hasta ahora en la atracción al trabajo estatal en este ámbito de todas las fuerzas destacadas, por modestas que sean, de las filas de obreros y campesinos no afiliados a partido.
El Congreso establece que en este aspecto estamos rezagados; — que no se manifiesta suficiente sistematicidad y perseverancia en este aspecto; — que la ampliación del círculo de trabajadores económicos y estatales en este aspecto es absoluta y perentoriamente necesaria; — que todo éxito en la causa del fomento de la economía debe, en particular, recompensarse más regularmente, tanto con la Orden de la Bandera del Trabajo como con primas en metálico.
El Congreso de los Soviets llama la atención de todos los órganos económicos y de todo tipo de organizaciones de clase, no puramente gubernamentales, sobre la necesidad absoluta de un trabajo aún más perseverante para atraer a la causa de la construcción económica a especialistas, entendiendo como tales tanto a representantes de la ciencia y la técnica como a personas que, mediante la actividad práctica, han adquirido experiencia y conocimientos en el comercio, la organización de grandes empresas, el control de operaciones económicas, etc. La mejora de la situación de los especialistas y la formación bajo su dirección de un amplio círculo de obreros y campesinos debe ser objeto de preocupación constante de las instituciones centrales y locales de la RSFSR.

7. Del Comisariado del Pueblo de Justicia, el IX Congreso de los Soviets exige una energía incomparablemente mayor en dos aspectos:
en primer lugar, que los tribunales populares de la república vigilen estrictamente la actividad de los comerciantes y empresarios privados, sin permitir la más mínima coacción de su actividad, pero castigando con el máximo rigor los más mínimos intentos de apartarse del cumplimiento inexcusable de las leyes de la república y educando a las amplias masas de obreros y campesinos en su participación autónoma, rápida y efectiva en la supervisión del cumplimiento de la legalidad;
en segundo lugar, que los tribunales populares presten mayor atención a la persecución judicial del burocratismo, el papeleo y la falta de disposición económica. Los procesos en causas de este tipo son necesarios tanto para aumentar la responsabilidad por el mal con el que es tan difícil luchar en nuestras condiciones, como para atraer la atención de las masas obreras y campesinas hacia esta cuestión de suma importancia, y para alcanzar el objetivo práctico de mayores éxitos económicos.
El IX Congreso considera que la tarea del Comisariado del Pueblo de Instrucción Pública en el nuevo período consiste en crear, en el plazo más breve, cuadros de especialistas en todos los ámbitos procedentes del seno de los campesinos y obreros, y propone reforzar aún más la vinculación del trabajo educativo escolar y extraescolar con las tareas económicas candentes, tanto de toda la república como de la comarca y localidad dadas. En particular, el IX Congreso de los Soviets establece que en cumplimiento de la resolución del VIII Congreso de los Soviets sobre la propaganda del plan de electrificación de Rusia se ha hecho aún
lejos de lo suficiente, y exige que en cada central eléctrica, mediante la movilización de todas las fuerzas aptas, se organicen regularmente charlas, conferencias, prácticas para familiarizar a obreros y campesinos con la electricidad, su importancia y el plan de electrificación; en aquellos uyezds donde aún no haya ni una sola central eléctrica, deben construirse, con la mayor rapidez posible, aunque sean pequeñas centrales eléctricas, que deben convertirse en el centro local de dicha labor de propaganda, ilustración y fomento de toda iniciativa en este ámbito.

Escrito el 25 de diciembre de 1921.
Impreso el 30 de diciembre de 1921
en el diario «Izvestia del VTsIK» n.º 295

Se imprime según el manuscrito.