En vista de que los viles mercaderes americanos quieren crear la apariencia de que somos capaces de engañar a alguien, propongo ofrecerles formalmente de inmediato por telégrafo en nombre del gobierno con las firmas de Kamenev y Chicherin (y si es necesario, también la mía y la de Kalinin) lo siguiente: depositamos en oro en un banco de Nueva York una suma que constituye el 120% de lo que ellos dan en el transcurso de un mes para un millón de niños hambrientos y enfermos. Pero nuestra condición entonces es que, en vista de una garantía material tan completa, los americanos no permitan ni la más mínima sombra de intervención, no solo política, sino también administrativa, y no reclamen nada. Es decir, entonces

caen todos los puntos del acuerdo que les otorgan siquiera una sombra de derecho a la intervención, aunque sea solo administrativa. La verificación se realiza por comisiones paritarias (de nuestro gobierno y de ellos) en los lugares 131.

Con esta propuesta les daremos un golpe en la nariz a los mercaderes y posteriormente los avergonzaremos ante el mundo entero.

No hay que olvidar que en las localidades rurales no tenemos ni hemos tenido nunca raciones. Para no cometer un error al respecto, aconsejo invitar a la reunión sobre esta cuestión a alguien del Comisariado del Pueblo de Abastecimiento.

13/VIII-21. Lenin

cotejado

con la copia mecanografiada

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Impreso por primera vez en 1959

en el Lenin Miscelánea XXXVI

Se imprime según el manuscrito