Camaradas, permítanme, ante todo, saludar a vuestro congreso en nombre del Consejo de Comisarios del Pueblo. Lamento mucho no tener la posibilidad de pronunciar en vuestro congreso un informe detallado, como sería necesario, y de asistir al congreso para escuchar aquí los informes y, en especial, las intervenciones que pronunciarán aquí los representantes de las localidades, quienes dirigen directamente la economía, están directamente interesados en el incremento de la agricultura y tienen la posibilidad de dar indicaciones prácticas sustanciales. Por ello tendré que limitarme, junto con el saludo general, solo a una breve indicación sobre la enorme importancia del trabajo de vuestro congreso.

Todos sabéis, camaradas, que la cuestión fundamental, planteada por todas las circunstancias entre las cuestiones prioritarias de la política de nuestra república, tanto interior como exterior, es la cuestión del incremento de la economía en general y, en primer lugar, del incremento de la agricultura. Todos los indicios señalan que en la masa campesina tiene lugar ahora, tras los duros años vividos de la guerra imperialista y tras la guerra civil victoriosa, un viraje profundísimo. La conciencia de que no se puede administrar la economía a la vieja usanza ha penetrado hasta lo más hondo de las masas campesinas. Ahora tenemos ante nosotros la tarea fundamental: que lo que hasta ahora ha hecho un reducido número de campesinos,

DISCURSO EN EL I CONGRESO AGRÍCOLA DE LA PROVINCIA DE MOSCÚ
que los conocimientos que, con la ayuda de nuestra débil agronomía, no se han difundido suficientemente entre las masas campesinas, se conviertan realmente en patrimonio de decenas de millones. Toda una serie de indicios señala que el afán de reorganizar la economía, de elevar la cultura agrícola, lo siente ahora el campesinado con una profundidad, amplitud y agudeza como nunca, y nuestra tarea principal es lograr que congresos como el vuestro se celebren con mayor frecuencia y que los resultados de estos congresos se manifiesten prácticamente en un futuro inmediato.

La mayor calamidad que se ha abatido sobre nosotros este año es el hambre en toda una serie de provincias, es la sequía que, según parece, puede amenazarnos, si no en el año próximo, sí en los años venideros. En relación con esto, la tarea fundamental no solo de la agricultura, sino de toda la economía nacional es lograr a toda costa la mejora y el auge más serios y prácticamente realizables de inmediato de la agricultura. Esto solo puede hacerse si en la propia masa de campesinos que administran y dirigen la agricultura penetra la conciencia de la necesidad de levantar la economía. Si las mejoras que se han iniciado en una escala muy amplia, si estas mejoras abarcan a todas las provincias sin excepción, solo en ese caso podremos superar, vencer el hambre y lograr la mejora de la economía campesina. El trabajo de un reducido número de agrónomos, insignificante en comparación con toda la masa de campesinos, no puede ser productivo sin acercarse a las tareas prácticas de la agricultura. Congresos como el vuestro deben realizarse en todas las provincias y deben influir en las masas campesinas. En esto consiste ahora la necesidad más fundamental, diría incluso política, pues todas las cuestiones políticas, en la medida en que nuestra situación internacional ha mejorado, se orientan hacia un solo lado: elevar a toda costa la productividad de la agricultura. Su elevación de la productividad debe llevar necesariamente consigo la mejora de la industria y la mejora

del abastecimiento de la economía campesina con todos los artículos necesarios, tanto para el consumo personal como con instrumentos de producción, máquinas, sin las cuales es imposible la existencia asegurada de las masas obreras y campesinas.

Camaradas, habéis escuchado aquí el informe del camarada Osinski sobre la política económica general y, según me han informado, el informe del camarada Mésiatsiev sobre las cuestiones de la ordenación de la tierra. Repito que para nosotros son sumamente valiosas las propuestas prácticas que harán los que dirigen directamente la economía, que harán los representantes de la economía campesina. Para nosotros son extraordinariamente importantes y valiosas las experiencias que habéis traído consigo y que serán accesibles para la más amplia masa. La provincia de Moscú ocupa una posición casi excepcional, porque aquí para el campesinado de Moscú es posible y se facilita el intercambio de experiencias con los representantes del poder central y los agrónomos, y lo que el congreso elabore y lo que dé tendrá una importancia que va mucho más allá de los límites de la provincia de Moscú. El peligro más grave surgirá si hay menor vinculación con la ayuda agronómica, y por ello es necesario que los agricultores de Moscú, que el campesinado de Moscú, consideren tanto sus propias experiencias como lo que logren en la mejora de la agricultura como primeros pasos en este camino y den a conocer todo ello a todo el campesinado. Precisamente sobre esto quisiera llamar vuestra atención: que las experiencias y las conclusiones a las que lleguéis aquí no solo os ayuden a dar pasos ulteriores en vuestra economía, sino que compartáis vuestras experiencias y vuestras indicaciones con el campesinado de las provincias más lejanas.

Todas las cuestiones que aquí se han planteado: las cuestiones sobre los cortijos [otruby], en una palabra, todas las cuestiones relacionadas con la ordenación de la tierra, tienen importancia para un ámbito mucho más amplio, y conocer vuestra propia opinión sobre esta cuestión, en particular para nosotros, para los representantes del centro, es lo más sustancial. Creemos que debemos abordar estas cuestiones sobre la base de la experiencia práctica.

DISCURSO EN EL I CONGRESO AGRÍCOLA DE LA PROVINCIA DE MOSCÚ
Lo más importante y fundamental es que en nuestra masa campesina despierte la conciencia de la necesidad de mejorar la economía campesina y que vosotros mismos discutáis exhaustivamente los pasos prácticos que se han dado. Todo lo que expreséis aquí será tenido en cuenta por nosotros, y al aplicar las medidas prácticas tendremos en cuenta vuestra propia experiencia. Al mismo tiempo, repito, es necesario que vuestra experiencia sea conocida en las provincias más alejadas del centro. He aquí lo que nos es especialmente importante en vuestros trabajos.

Concluyendo y transmitiendo una vez más el saludo del Consejo de Comisarios del Pueblo, os deseo todo éxito en vuestros trabajos. (Aplausos.)

Breve informe periodístico publicado el 30 de noviembre de 1921
en "Pravda" nº 270

Se publica completo por primera vez, según la transcripción taquigráfica cotejada con el texto del periódico.