¡Camarada Chicherin! Estoy completamente de acuerdo con usted. Usted es culpable por la debilidad. No hay que «conversar» ni solo «escribir», sino proponer (y hay que hacerlo a tiempo, no llegar tarde) al Buró Político:

1) enviar, de acuerdo con el NKID, a una persona sumamente firme,

2) arrestar a los chequistas miserables y traer a Moscú a los culpables y fusilarlos.

Plantee esto en el Buró Político para el jueves[¹*], dando a su debido tiempo para su dictamen a Unshlijt, y adjuntando todo el material.

Hay que saber impulsar esos asuntos con mayor rapidez y precisión. Gorbunov debe llevar esto; él debe responder por ello; y nosotros siempre lo apoyaremos a usted, si Gorbunov logra hacer que se fusile a esa canalla chequista.

24/X

Lenin.

Publicado en *Izvestia del CC del PCUS*, 1990, n.º 4, pág. 185.

Fondo 2, inventario 1, expediente 27066 – autógrafo.

[¹*] 27 de octubre de 1921. – *Red.*

¹La carta está escrita sobre la carta de G. V. Chicherin del 23 de octubre de 1921:

«Muy respetado Vladímir Ilich,

El mantenimiento de buenas relaciones con Turquía es positivamente imposible mientras continúen las actuales acciones de las Secciones Especiales y en general de los chequistas en la costa del Mar Negro y el Kubán. Con América, Alemania y Persia ya han surgido por ello una serie de conflictos. Con los agentes de Hoover que se disponen a viajar a través de Novorossiisk, ocurrirán constantes escándalos si allí todo sigue igual. Yo he llamado constantemente la atención de la VChK sobre estas circunstancias por medio del camarada Davtián, y el 8 de octubre, con el n.º 11/5240, escribí sobre ello al camarada Unshlijt, pero sin ningún resultado.

El 3 de agosto, en Armavir, agentes de la VChK arrestaron al correo diplomático de la embajada turca, Feridún-Bey, y rompieron los sellos de sus valijas diplomáticas, tratándolo de la manera más inadmisible. Un trato aún peor recibió anteriormente en el mismo lugar el empleado de la embajada turca Izzet-Izmet. Escribí oficialmente sobre ello a la VChK, hablé muchas veces con el camarada Davtián, pero hasta ahora no se ha recibido respuesta alguna. Los órganos locales de la Cheká, al parecer, no prestan ninguna atención al Centro y ni siquiera se dignan a responderle. La VChK ni siquiera me ha informado sobre el curso ulterior de este asunto. Con Alemania ya tuvimos un gran escándalo a raíz del registro realizado de manera violenta por la Sección Especial de Novorossiisk en alta mar, en un barco alemán, del cual nuestros chequistas, a pesar de las protestas de los alemanes, bajaron a algunos pasajeros. El gobierno tuvo que disculparse ante Alemania, cosa que a los chequistas locales les tiene completamente sin cuidado. Un destructor estadounidense, en el que viajaban algunos agentes de Hoover, fue detenido en alta mar por los chequistas de Novorossiisk, quienes lo registraron y se comportaron de forma extremadamente grosera con los estadounidenses. Cuando en Novorossiisk el representante autorizado del NKID quiso subir al destructor estadounidense para saludar a los estadounidenses, los agentes de la Cheká que estaban en la orilla, ante los ojos de los estadounidenses, impidieron de la forma más grosera que nuestro representante subiera al destructor. Los estadounidenses, al desembarcar, presentaron una protesta por la conducta de los chequistas, que les causó una impresión gravísima. Por parte de los turcos, recibo constantemente quejas sobre la gestión desmesurada de las Secciones Especiales y de los chequistas en general en Tuapsé, sobre los registros en barcos de guerra, los disparos contra barcos turcos y el trato más inadmisible hacia los funcionarios turcos, en especial hacia el cónsul turco en Tuapsé, Sabri-Bey, amigo personal de Mustafá Kemal. Si las Secciones Especiales temen el contrabando de los turcos, el embajador turco no se opone a las medidas de aislamiento, pero protesta enérgicamente contra los registros de barcos de guerra y contra los insultos que acompañan a esos registros por parte de chequistas políticamente incultos. En Novorossiisk, en un caso análogo, se produjo un insulto de los chequistas a la bandera turca. A los faluchistas turcos, es decir, pequeños comerciantes que viajan en faluchos y que (a veces involuntariamente, a causa de las tormentas) entran en esos puertos, se les confiscan las mercancías sin compensación, incluso en los casos en que los faluchistas realizan intercambio de mercancías con agentes locales del Vneshtorg. El embajador turco me ha señalado muchas veces de la forma más apremiante que los pequeños comerciantes turcos, despojados hasta el último céntimo por nuestros chequistas, al regresar a Asia Menor difunden allí la peor fama sobre la Rusia Soviética, empeorando así la actitud de las masas pequeñoburguesas hacia nosotros. El problema de los faluchistas lo he discutido muchas veces con los camaradas Lezhava y Krassin, pero los intentos del Vneshtorg de regular esta cuestión no condujeron a nada, ya que los agentes de la Cheká en el lugar no tenían en cuenta nada. En la actualidad, los faluchistas han disminuido por la sencilla razón de que los turcos han empezado a considerarnos salteadores y piratas como resultado de todos estos casos. No hace mucho, cuando por la noche irrumpió en casa de Sabri-Bey el secretario del comandante militar local, Kartsev, con hombres armados, e insultó repetidamente a Sabri-Bey y al capitán Riza-Bey, de la embajada de Moscú, que se encontraba allí, y cuando ese Kartsev fue detenido por ello, la Sección Especial local ordenó inmediatamente su liberación, y el cónsul turco se quedó sin satisfacción. Los chequistas del Mar Negro nos están enfrentando sucesivamente con todas las potencias cuyos representantes caen en la zona de sus acciones. Agentes de la Cheká políticamente incultos, investidos de un poder ilimitado, no tienen en cuenta ninguna regla.

El representante autorizado del NKID en Tuapsé y Novorossiisk, el camarada Thomson, ha intentado en vano mejorar la situación. Los chequistas no cuentan con él en absoluto y tratan de intimidarlo con amenazas. Sus intentos de luchar contra esto no han conducido a nada. Teme ser arrestado allí o ser víctima de una denuncia.

El camarada Moguilevski, que está al frente de la InVChK, no ha mostrado el menor deseo de cambiar la situación. Propuse al camarada Unshlijt que, si la VChK no confía en el camarada Thomson, se nombre desde aquí a otra persona y se le otorguen poderes de la VChK, para que allí le obedezcan. Sin embargo, la VChK deja todo igual. Parte de los cargamentos de alimentos de los agentes de Hoover pasarán en invierno por Novorossiisk y, si no se toman medidas, nos esperan las más serias molestias con los estadounidenses. Precisamente esta circunstancia me obliga a dirigirme a usted. La VChK responde a todo que ya tiene allí su aparato. Pero ese aparato lo hemos visto. Si la VChK no confía en el camarada Thomson, tenemos una gran cantidad de declaraciones de representantes extranjeros sobre estos hechos. Mi ruego es que, con poderes de la VChK, sea enviado desde aquí, de acuerdo con el NKID, alguien en quien se pueda confiar plenamente, que no permita acciones de este tipo contra los extranjeros. Lo principal es que esa persona no pertenezca al círculo cerrado de especialistas de las Secciones Especiales, que muestran desprecio por todo lo que sale de los límites de su punto de vista departamental. Sin mencionar ya a Turquía, las relaciones con América son demasiado importantes para poder ser indiferentes a la situación actual en esos puertos.

Con saludo comunista, Gueorgui Chicherin».

El 24 de octubre de 1921, G. V. Chicherin, respondiendo a V. I. Lenin, escribió: «No planteé antes la cuestión de los chequistas del Mar Negro porque esperaba arreglarlo todo allí a través de nuestro representante autorizado. Le escribí sobre estos escándalos esta vez de forma breve, y no "con precisión" con documentos, porque el objetivo de mi carta a usted era solo enviar allí a un hombre fuerte para poner orden. En cuanto a los castigos, que el hombre que vaya allí investigue y promueva el caso. Ahora estamos buscando un candidato para, de acuerdo con el camarada Unshlijt, proponerlo el jueves» (Izvestia del CC del PCUS, 1990, n.º 4, págs. 185-186).

Al Buró Político del CC del PCR(b), G. V. Chicherin envió una carta el 26 de octubre de 1921. En ella resumió el contenido de su carta a V. I. Lenin del 23 de octubre de 1921 y propuso enviar a K. A. Peterson como representante autorizado del NKID en la costa del Mar Negro. El Buró Político discutió la carta el 27 de octubre de 1921; se adoptó la siguiente resolución, propuesta por L. D. Trotski: «a) Solicitar a la VChK el texto de las instrucciones que los órganos de la Cheká han dado, especialmente en las ciudades portuarias y fronterizas, con respecto a los extranjeros. Obligar a los camaradas Trotski y Stalin a familiarizarse con esas instrucciones.

b) Por medio de una comisión autorizada (o de una persona individual) que deba trasladarse a los lugares, llevar ante una severa responsabilidad a aquellos órganos chequistas locales que no cumplan dichas instrucciones y se guíen por los métodos del año 18. En ambos casos (envío de una comisión o de una persona individual), el nombramiento se encomendará al Presídium del VTsIK.

c) Si hasta ahora no ha habido instrucciones exhaustivas con respecto a los extranjeros, proponer a la VChK que, de acuerdo con el Narkomindel y el Narkomvneshtorg, elabore instrucciones completamente claras y precisas, especializándolas en relación con los diferentes países (países abiertamente hostiles, países que mantienen relaciones contractuales con nosotros, países amigos, etc.).

d) El Narkomindel y el Narkomvneshtorg vigilan atentamente que el aparato de la Cheká refleje los cambios correspondientes en nuestra situación internacional. En la reunión de los tres organismos mencionados (con la participación, en ciertos casos, de un representante del Narkomvoen), todos los nuevos hechos en este ámbito deben convertirse en nuevas instrucciones complementarias para los órganos de la Cheká.

Confirmar al camarada P. P. Gorbunov que es su deber vigilar el cumplimiento de este punto y que debe llevar este asunto de manera más formal, estricta y exacta.

e) Ninguna violación de las instrucciones debe quedar impune, pues solo así se puede liquidar el pernicioso espíritu de guerrilla.

f) Publicar por parte de la VChK, de acuerdo con el Narkomindel o por otra vía, un comunicado gubernamental autorizado sobre el tema siguiente: la prensa internacional hostil a la Rusia Soviética difunde rumores sobre la imposibilidad, a causa de los órganos de la Cheká, de tener relaciones comerciales con la Rusia Soviética; el gobierno investiga minuciosamente todas las indicaciones sobre acciones incorrectas de los órganos de la Cheká con respecto a los extranjeros; varios de esos casos se han confirmado; el gobierno ha tomado inmediatamente medidas enérgicas tanto para castigar a los culpables como para instruir de manera más precisa y estricta a los órganos de vigilancia en relación con los extranjeros; las consecuencias de las medidas tomadas no tardarán en notarse en el futuro más inmediato.

Encomendar a la VChK y al NKID que decidan, de común acuerdo, en nombre de quién debe publicarse este comunicado gubernamental. Su texto se transmitirá previamente para conocimiento de los camaradas Trotski y Kámenev.

g) Comisionar a Novorossiisk al camarada Peterson como representante del Narkomindel, obligándole a que, inmediatamente después de su llegada y de la investigación de las circunstancias del caso, presente al Centro un proyecto de instrucción, acordado con la VChK en la costa del Mar Negro, que excluya la posibilidad de un trato incorrecto con los extranjeros». En una versión abreviada, esta resolución fue publicada en el libro: V. I. Lenin y la VChK. 2.ª ed. Moscú, 1987, pág. 487.