## Apelación a los pescadores y trabajadores del mar de Aral

Rusos y musulmanes, sedentarios y nómadas – a todos les espera una muerte atroz si no acuden en su ayuda sus propios camaradas: los obreros, los campesinos trabajadores, los pastores y los pescadores de las regiones más afortunadas. Por supuesto, el Poder Soviético, por su parte, se apresura a ayudar a los hambrientos: ya les ha enviado urgentemente más de 12 millones de puds de grano para la siembra de invierno, está enviando ahora víveres, organizando comedores populares, etc. Pero todo esto es insuficiente. La calamidad es tan grande, la República Soviética está tan arruinada por la guerra zarista y los guardias blancos, que con los recursos del Estado apenas se puede alimentar hasta la próxima cosecha a apenas una cuarta parte de los necesitados.

Tampoco hay que esperar ayuda de los capitalistas ricos. Los capitalistas que hoy gobiernan los estados más poderosos del mundo – como Inglaterra, América, Francia –, en verdad, nos han declarado que ellos también quieren ayudar a nuestros campesinos hambrientos, pero con condiciones que significan poner en sus manos todo el poder sobre nuestra República de Obreros y Campesinos. Es cosa clara. ¿Cuándo se ha visto que un sanguijuela del trabajador, un capitalista y usurero, le haya ayudado desinteresadamente? La clase de los capitalistas siempre se ha aprovechado del hambre del trabajador para esclavizar su cuerpo y su alma. Y ahora quieren aprovecharse de nuestro hambre para destruir nuestra libertad conquistada con sangre, arrancar para siempre el poder de las manos de los obreros y campesinos y volver a poner sobre sus cabezas al zar, al terrateniente, al patrón, al comisario de policía y al funcionario.

Toda la esperanza de los hambrientos de Kazán, Ufá, Samara y Astracán está puesta en la gran solidaridad (acuerdo) proletaria de los trabajadores como ellos, de manos callosas, que se ganan el pan con el sudor de su frente, que no chupan la sangre de nadie. Ustedes, en el mar de Aral, tienen una buena pesca y vivirán sin grandes necesidades. Dediquen, pues, una parte de su pesca para los ancianos y ancianas que se hinchan de hambre, para los 8 millones de trabajadores extenuados que, con el estómago vacío, tienen que realizar durante casi un año todo el penoso trabajo de labrar la tierra, y, finalmente, para los 7 000 000 de niños, que pueden perecer antes que nadie.

¡Hagan donativos, queridos camaradas pescadores del Aral y obreros, con mano generosa! No solo harán una obra de conciencia humana, sino que fortalecerán la causa de la revolución obrera.

Pues mostrarán a todo el mundo, y ante todo a todos los trabajadores, que es inquebrantable el poder del Estado obrero soviético, edificado sobre la más amplia ayuda mutua de los proletarios de las regiones más alejadas entre sí.

Que toda la clase obrera, como un solo hombre, se levante para curar la grave herida de la región del Volga, y la fértil región del Volga nos recompensará en los años venideros con su pan. Solo así conservaremos el Poder Soviético y defenderemos la libertad conquistada contra todas las maquinaciones criminales de los capitalistas de todo el mundo.

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo

V. Uliánov (Lenin)

Al texto firmado por

V. I. Lenin

---

Escrito el 7 de octubre de 1921.

Publicado por primera vez en 1942 en el *Leninski Sbornik* XXXIV.

Se imprime según el mecanuscrito.