Camarada Zinóviev: Nosotros tres (Mólotov, Stalin y yo) hemos discutido, como comisión elegida por el Comité Central, su carta.

Seguimos sin poder estar de acuerdo con usted.

En Moscú hubo importantes discrepancias de principio, hubo una «Oposición Obrera», condenada por el congreso del partido por una «desviación», no solo moscovita, sino de toda Rusia, con una larga historia de esta desviación.

En Petrogrado no hay ninguna discrepancia de principio, ni siquiera una tendencia a desviación. No la hay ni en Komarov ni en Uglánov, quienes en el X Congreso del PCR fueron los más seguros, y lo mismo en el congreso de metalúrgicos. No podían estos camaradas caer tan de repente en una desviación. No vemos ni la más mínima sombra de hechos que lo demuestren.

Existe el deseo legítimo de la mayoría de ser mayoría y de reemplazar por otro al grupo a través del cual usted «dirigía». La gente ha crecido, y por eso mismo su deseo es legítimo.

No hay que empujarlos a la desviación hablando de «discrepancias de principio». Hay que ejercer cuidadosamente la dirección ideológica, permitiendo plenamente a la nueva mayoría ser mayoría y dirigir. Estamos seguros de que, queriéndolo usted, alcanzará plenamente tal objetivo, y ayudará al «viejo grupo» a trasladarse a otra ciudad y refrescarse.

Lenin*

Escrito el 29 de septiembre de 1921.

Enviado a Petrogrado.

Se publica por primera vez, según el manuscrito.