Ayer descubrí que el documento urgente que entregué a Fotieva para L. B. Kámenev, resultó que fue por el camino «habitual», es decir, idiota, y llegó con muchas horas de retraso, y sin mi intervención habría llegado con días de retraso por segunda vez.

Tal trabajo de la cancillería es inadmisible, y si una vez más se descubre una burocracia tan típica y un daño al trabajo, recurriré a severas sanciones y cambio de personal. Prescribo:

1) por cada documento o paquete que yo entregue para su envío, la secretaria de guardia debe verificar personalmente (debe tener una suplente para el caso de que se ausente y ponerse de acuerdo con las telefonistas, que están de guardia las 24 horas, sobre el reemplazo);

2) si se han hecho todas las anotaciones (en propia mano; urgente; con acuse de recibo en el sobre, etc.);

3) si se ha entregado inmediatamente al mensajero;

4) verificar obligatoriamente por teléfono con el destinatario;

5) mostrarme el sobre devuelto con el acuse de recibo;

6) las mismas reglas deben ser cumplidas efectivamente por las telefonistas en la cabina para el caso de que se les encargue en horas en que no haya secretaria.

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo V. Uliánov (Lenin)

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Publicado por primera vez en 1933

en el Lenin Miscelánea XXIII

Se imprime según el manuscrito