Es difícil establecer los hechos, si los comunistas checos actuaron correctamente o no al no publicar las resoluciones del II Congreso Mundial2. Yo me pongo del lado de la derecha del Congreso, ya que aquí también existe una izquierda que no sigue una táctica correcta. De que los amigos húngaros en Europa perjudicaron y siguieron una mala táctica, estoy convencido. Que el camarada Šmeral debe dar tres pasos a la izquierda y el camarada Kreibich un paso a la derecha, ya lo he dicho estos días. Hoy diría que el camarada Šmeral no da completamente los tres pasos (exclamación de Radek: ¡dos y medio! ¡Claridad!) a la izquierda, y el camarada Kreibich no menos de un paso a la derecha. Creo que hay aún algunas (cum grano salis)1* incorrecciones. En Rusia en 1917 nos fue más fácil que hoy en Europa y también en Checoslovaquia. Y nuestra primera palabra cuando regresamos fue: prudencia y paciencia. Una sola palabra puede mostrar la incorrección del método. En cuanto al discurso del camarada Šmeral, leí su informe solo en el 'Vorwärts' de Reichenberg3. Los reichenbergueses debían haber preparado el material. Cada informe debe ser un poco partidario. En lo que dice el camarada Šmeral hay muchas incorrecciones. Si los trabajadores agrícolas son los más revolucionarios, eso no es correcto, ya que los más revolucionarios deben ser los trabajadores industriales. Es malo cuando los trabajadores agrícolas van primero. También es incorrecto lo que dice el camarada Šmeral de que debido a que él está en la oposición, no debe pronunciarse contra los oposicionistas; precisamente por eso debe oponérseles y pronunciarse contra ellos. Después de leer su discurso, me dije: es más reformista, o a medias, pero no completamente comunista. Lo que se imprimió sobre él en el 'Vorwärts' muestra cuán equivocado estuvo el camarada Šmeral en sus argumentaciones políticas. Es malo que él no (procure) quiera ser prudente, especialmente cuando los 'izquierdistas' vieneses y otros amigos trabajan en Checoslovaquia. Estoy a favor de la propuesta del camarada Zinóviev, en cuyas tesis se contiene una opinión sobre el camarada Šmeral personalmente y la posición opuesta de Muna, que también deben subrayarse. El camarada Šmeral y el partido deben entender de la carta circunstanciada que toda la agitación y el partido no fueron completamente comunistas4. La opinión sobre el camarada Šmeral está en contradicción con la comunicación de Kreibich de que la orientación del discurso contra él en la carta de Hula también fue divulgada en la jornada del partido de Reichenberg.