Por la demora en el trabajo del Gokhrán (en invierno es más difícil trabajar, antes del invierno hay que hacer mucho), por los hurtos en él, la República sufre pérdidas gigantescas, pues precisamente ahora, en los días difíciles, necesitamos obtener rápidamente el máximo de valores para el intercambio de mercancías con el extranjero.

Es necesario:

1) organizar reuniones regulares y frecuentes con Boki para la más rápida reorganización del Gokhrán;

2) llevar la vigilancia y el control a la perfección (tabiques especiales; tabiques de madera; armarios o tabiques para cambiarse de ropa; registros súbitos; sistemas de inspecciones súbitas dobles y triples según todas las reglas del arte de la investigación criminal, etc., etc.);

3) reclutar, en caso necesario, decenas y centenares de comunistas responsables y absolutamente honestos de Moscú para que participen (digamos una vez al mes o cada dos meses) en inspecciones súbitas, diurnas y nocturnas. La instrucción tanto para los trabajadores como para los inspectores debe ser archidetallada;

4) todos, sin excepción, los miembros del colegio del NKF están obligados, no menos de una vez al mes, súbitamente, de día y de noche, a realizar personalmente una inspección del Gokhrán en el lugar de trabajo y en todos los sitios donde pueda haber hurtos. El vicecomisario del pueblo está obligado a llevar personalmente un diario secreto de estas inspecciones.

En vista del carácter secreto de este documento, le ruego que me lo devuelva inmediatamente, después de que aquí mismo firmen personalmente todos los miembros del colegio del NKF.

29/V. Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo: V. Uliánov (Lenin)

(P. D. Si Chutskáiev aún no se ha ido, que lo lea también: ¡no poca culpa tiene!)

Se publica por primera vez, según el manuscrito.